El diagnóstico y la educación para la salud como estrategias de promoción de la salud de personas con enfermedad rara
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Gómez, C.M., El diagnóstico y la educación para la salud como estrategias de promoción de la salud de personas con enfermedad rara. Trabajo Social y Salud, n. 87, 2017, p. 57-66.
Ref.
532405
Хранение:
SIIS R.1859
Palabras clave:
Discapacidad, Enfermedades raras, Diagnóstico, Detección, Información, Educación para la salud, Promoción de la salud, Intervención familiar, Apoyo social, Apoyo psicológico
Discapacidad, Enfermedades raras, Diagnóstico, Detección, Información, Educación para la salud, Promoción de la salud, Intervención familiar, Apoyo social, Apoyo psicológico
Краткий обзор:
Las Enfermedades Raras (ER) son aquellas enfermedades con una prevalencia menor de 5 casos por cada 10.000 habitantes. Mayoritariamente son genéticas, se presentan en edad pediátrica, son graves, incurables, degenerativas y con alta tasa de mortalidad. La intervención con familias y pacientes con ER debe ser interdisciplinar dadas las repercusiones que tiene sobre la persona y sobre su familia. Informar de un diagnóstico de una enfermedad, desde el enfoque de Educación para la Salud, se sitúa en la etapa preventiva, centrándose en la promoción de la comunicación médico-paciente-familia y como factor potenciador de la adherencia al tratamiento. En la Prevención Secundaria se encargaría de la detección precoz de la enfermedad, y de intervenir rápidamente para frenar la evolución de la enfermedad, mientras que la Prevención Terciaria se encargaría de la rehabilitación según el estadio de la enfermedad y en educar para prevenir complicaciones. Por todo ello, educar a la persona enferma y a la familia es un instrumento terapéutico que ayuda a aprender más sobre la propia enfermedad y cómo reducir sus efectos. El objetivo en Promoción de Salud es devolver a los individuos la responsabilidad sobre su salud y la adherencia al tratamiento.
Las Enfermedades Raras (ER) son aquellas enfermedades con una prevalencia menor de 5 casos por cada 10.000 habitantes. Mayoritariamente son genéticas, se presentan en edad pediátrica, son graves, incurables, degenerativas y con alta tasa de mortalidad. La intervención con familias y pacientes con ER debe ser interdisciplinar dadas las repercusiones que tiene sobre la persona y sobre su familia. Informar de un diagnóstico de una enfermedad, desde el enfoque de Educación para la Salud, se sitúa en la etapa preventiva, centrándose en la promoción de la comunicación médico-paciente-familia y como factor potenciador de la adherencia al tratamiento. En la Prevención Secundaria se encargaría de la detección precoz de la enfermedad, y de intervenir rápidamente para frenar la evolución de la enfermedad, mientras que la Prevención Terciaria se encargaría de la rehabilitación según el estadio de la enfermedad y en educar para prevenir complicaciones. Por todo ello, educar a la persona enferma y a la familia es un instrumento terapéutico que ayuda a aprender más sobre la propia enfermedad y cómo reducir sus efectos. El objetivo en Promoción de Salud es devolver a los individuos la responsabilidad sobre su salud y la adherencia al tratamiento.