Estado de salud y hábitos de vida. Informe OIAA 2025

Guardat en:
Ruiz, B., et al., Junta de Andalucía, Estado de salud y hábitos de vida. Informe OIAA 2025. Serie: Estado de la Infancia y Adolescencia en Andalucía n. Vol. 5, Granada, Observatorio de la Infancia y Adolescencia de Andalucía, 2025, 89 p.
Ref. 607887
Localització: SIIS Archivo
Palabras clave:
Infancia, Adolescentes, Salud, Calidad de vida, Bienestar, Discapacidad, Dependencia, Datos estadísticos, España, Andalucía
Resum:
El cuaderno Estado de salud y hábitos de vida forma parte de la serie monográfica Estado de la Infancia y Adolescencia en Andalucía. En él se presentan indicadores referentes al estado de salud y la calidad de vida de las niñas, niños y adolescentes residentes en Andalucía. Uno de los primeros indicadores que se analizan es la autopercepción del estado de salud infantil y adolescente, donde la mayoría de menores declara una buena percepción de salud, con diferencias de género (más favorable en chicas) y edad (mejor en 12-15 años).<br><br>En el siguiente capítulo se analiza aquellos indicadores relacionados con discapacidad y dependencia, la prevalencia alcanza un 6,6% de la población menor de edad, con predominio en varones y concentración en grados severos o grandes dependencias. En atención temprana, los recursos especializados atienden sobre todo a niños de corta edad con diagnósticos vinculados a trastornos del desarrollo. En el capítulo sobre salud mental se refleja que cuatro de cada diez adolescentes reportan problemas en el último año, con mayor incidencia de tristeza y malestar emocional en chicas. Los servicios especializados atienden una demanda creciente.<br><br>En el capítulo sobre hábitos de vida se incluyen indicadores relacionados con la alimentación, la dieta mediterránea presenta buena adherencia, aunque persisten carencias en frutas y verduras y altos consumos de bebidas azucaradas, o con el sobrepeso y la obesidad que afectan a una parte significativa de la población infantil. Se observan déficits de sueño y bajos niveles de actividad física. El consumo de sustancias continúa siendo un riesgo: el alcohol es la más frecuente entre adolescentes, seguido por tabaco y cannabis, junto con el uso problemático de internet y videojuegos. En salud sexual, más de un tercio de los adolescentes ha tenido relaciones, con inicio temprano y un uso de anticonceptivos inferior al promedio nacional, lo que se refleja en un número relevante de interrupciones voluntarias del embarazo en menores de 19 años.<br><br>Finalmente, en el último capítulo se analizan las diferencias en hábitos y percepciones de salud en la infancia y la adolescencia según la clase social de origen y la capacidad adquisitiva familiar. En el se pone de manifiesto que los chicos y chicas pertenecientes a clases altas muestran mejor salud percibida, más hábitos saludables, mayor normopeso y menos soledad, mientras que aquellos jóvenes de clases bajas concentran mayor prevalencia de malestar emocional, sobrepeso, consumo de bebidas azucaradas y mayor tiempo frente a pantallas.