Self‐Organised Practices of Social Participation; or How Individualisation is Collectively Contested in the Raval
Saved in:
Tietje, O., Self‐Organised Practices of Social Participation; or How Individualisation is Collectively Contested in the Raval. Social Inclusion, vol. 13, 2025, 19 p.
Ref.
607467
Location:
SIIS Archivo (R.1945)
Palabras clave:
Ciudadanía, Participación social, Sociedad, Igualdad de oportunidades, Políticas públicas, Seguridad, Vivienda, Datos estadísticos, Alemania
Ciudadanía, Participación social, Sociedad, Igualdad de oportunidades, Políticas públicas, Seguridad, Vivienda, Datos estadísticos, Alemania
Abstract:
Este artículo se centra en los desarrollos actuales en el barrio del Raval de Barcelona y muestro cómo la participación social puede ser posible a pesar de la hostilidad. La participación social es la oportunidad para que los sujetos participen en la sociedad y, de esta manera, experimenten la pertenencia a la sociedad. Pertenecer a una sociedad significa experimentar oportunidades tanto activas como pasivas para moldear y utilizar las relaciones e infraestructuras comunitarias socialmente fundadas y políticamente constituidas.<br><br>El ejemplo del Raval muestra cómo los vecinos pueden activarse como colectivo mediante prácticas auto-organizadas de participación social. En el contexto de un estado de bienestar en transformación, la participación social se está transfiriendo parcialmente del Estado a los actores de la sociedad civil. Centrándose en las cuestiones de vivienda, seguridad y cuidados, este artículo muestra cómo, por un lado, esta transferencia de responsabilidad contradice la individualización y crea algo en común.<br><br> Sobre esta base, los residentes pueden encontrar respuestas colectivas a problemas individualizados y mejorar la participación social. Por otra parte, desplaza el peso de la responsabilidad social hacia la sociedad civil, lo que implica que la participación social ya no está garantizada por el Estado y, como en el caso del Raval, pasa a depender de estructuras desarrolladas de forma más o menos aleatoria en el entorno social.
Este artículo se centra en los desarrollos actuales en el barrio del Raval de Barcelona y muestro cómo la participación social puede ser posible a pesar de la hostilidad. La participación social es la oportunidad para que los sujetos participen en la sociedad y, de esta manera, experimenten la pertenencia a la sociedad. Pertenecer a una sociedad significa experimentar oportunidades tanto activas como pasivas para moldear y utilizar las relaciones e infraestructuras comunitarias socialmente fundadas y políticamente constituidas.<br><br>El ejemplo del Raval muestra cómo los vecinos pueden activarse como colectivo mediante prácticas auto-organizadas de participación social. En el contexto de un estado de bienestar en transformación, la participación social se está transfiriendo parcialmente del Estado a los actores de la sociedad civil. Centrándose en las cuestiones de vivienda, seguridad y cuidados, este artículo muestra cómo, por un lado, esta transferencia de responsabilidad contradice la individualización y crea algo en común.<br><br> Sobre esta base, los residentes pueden encontrar respuestas colectivas a problemas individualizados y mejorar la participación social. Por otra parte, desplaza el peso de la responsabilidad social hacia la sociedad civil, lo que implica que la participación social ya no está garantizada por el Estado y, como en el caso del Raval, pasa a depender de estructuras desarrolladas de forma más o menos aleatoria en el entorno social.