Self‐Organised Practices of Social Participation; or How Individualisation is Collectively Contested in the Raval
Furkejuvvon:
Tietje, O., Self‐Organised Practices of Social Participation; or How Individualisation is Collectively Contested in the Raval. Social Inclusion, vol. 13, 2025, 19 p.
Ref.
602693
Sajádat:
SIIS Archivo (R.1945)
Palabras clave:
Participación social, Precariedad, Pobreza, Desigualdad social, Vivienda, Estudio cualitativo, España, Cataluña
Participación social, Precariedad, Pobreza, Desigualdad social, Vivienda, Estudio cualitativo, España, Cataluña
Abstrákta:
Este artículo analiza los procesos contemporáneos de participación social en el distrito del Raval, en Barcelona, un contexto marcado por la transformación del estado de bienestar y una creciente transferencia de responsabilidades hacia la sociedad civil. <br><br> Se argumenta que, a pesar de un entorno urbano percibido como hostil, caracterizado por problemáticas estructurales como la precariedad habitacional, la inseguridad y la fragilidad de los sistemas de cuidados, es posible que emerjan formas significativas de participación social autoorganizada. <br><br> El concepto de participación social se entiende aquí como la capacidad de los individuos para intervenir en la sociedad y, mediante esa intervención, construir y experimentar una forma concreta de pertenencia. <br><br> Esta pertenencia implica el acceso —activo o pasivo— a estructuras relacionales y comunitarias que tienen una base social y una constitución política. <br><br> En el Raval, esta pertenencia no se garantiza institucionalmente, sino que se conquista mediante prácticas colectivas que responden de forma autónoma a carencias estructurales. <br><br> A través del análisis de experiencias vecinales autoorganizadas, el texto muestra cómo los habitantes del Raval se constituyen como colectivo político, activándose en torno a demandas urgentes vinculadas a la vivienda, la seguridad cotidiana y los cuidados. <br><br> Este proceso revela una paradoja: mientras que la individualización y la fragmentación social son tendencias dominantes en el actual modelo de gobernanza urbana, la presión de estas mismas condiciones lleva a ciertos grupos a generar formas colectivas de resistencia y apoyo mutuo. <br><br> De este modo, la participación social, en lugar de erosionarse por completo, se reconfigura como un espacio de posibilidad política desde abajo, fuera de los marcos tradicionales del estado.
Este artículo analiza los procesos contemporáneos de participación social en el distrito del Raval, en Barcelona, un contexto marcado por la transformación del estado de bienestar y una creciente transferencia de responsabilidades hacia la sociedad civil. <br><br> Se argumenta que, a pesar de un entorno urbano percibido como hostil, caracterizado por problemáticas estructurales como la precariedad habitacional, la inseguridad y la fragilidad de los sistemas de cuidados, es posible que emerjan formas significativas de participación social autoorganizada. <br><br> El concepto de participación social se entiende aquí como la capacidad de los individuos para intervenir en la sociedad y, mediante esa intervención, construir y experimentar una forma concreta de pertenencia. <br><br> Esta pertenencia implica el acceso —activo o pasivo— a estructuras relacionales y comunitarias que tienen una base social y una constitución política. <br><br> En el Raval, esta pertenencia no se garantiza institucionalmente, sino que se conquista mediante prácticas colectivas que responden de forma autónoma a carencias estructurales. <br><br> A través del análisis de experiencias vecinales autoorganizadas, el texto muestra cómo los habitantes del Raval se constituyen como colectivo político, activándose en torno a demandas urgentes vinculadas a la vivienda, la seguridad cotidiana y los cuidados. <br><br> Este proceso revela una paradoja: mientras que la individualización y la fragmentación social son tendencias dominantes en el actual modelo de gobernanza urbana, la presión de estas mismas condiciones lleva a ciertos grupos a generar formas colectivas de resistencia y apoyo mutuo. <br><br> De este modo, la participación social, en lugar de erosionarse por completo, se reconfigura como un espacio de posibilidad política desde abajo, fuera de los marcos tradicionales del estado.