“The lady is not there”: repairing tita meme as a telecare user. En: Repair, breakages, breakthroughs: ethnographic responses
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Sánchez, T., “The lady is not there”: repairing tita meme as a telecare user. En: Repair, breakages, breakthroughs: ethnographic responses. Berghahn, Oxford, 2019, p. 62-72.
Ref.
604682
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Personas mayores, Dependencia, Envejecimiento, Teleasistencia, Utilización de servicios
Personas mayores, Dependencia, Envejecimiento, Teleasistencia, Utilización de servicios
Abstract:
Este texto narra una etnografía situada sobre la experiencia de Tita Meme, una mujer de 85 años usuaria de teleasistencia en España, para explorar cómo se construye y mantiene la figura del “usuario” dentro de los servicios tecnológicos de cuidado. A partir de un episodio en el que Tita Meme respondía a las llamadas de control diciendo “la señora no está”, el autor examina las tensiones entre la autonomía y la vigilancia implícitas en la teleasistencia: aunque el servicio busca “apoyar la autonomía” mediante la monitorización constante, Tita Meme subvierte esa lógica al usar el dispositivo de manera intermitente, según su propio criterio y humor, desafiando las normas contractuales y técnicas del servicio. Sánchez Criado interpreta estas fricciones no como fallos individuales, sino como parte de un proceso de “reparación” o “apuntalamiento” mediante el cual técnicos, familiares y operadores intentan sostener una infraestructura de “usuariedad” que permita que el servicio siga funcionando. Este mantenimiento no consiste en restaurar un orden roto, sino en acompañar y ajustar las prácticas cotidianas —legales, técnicas y corporales— que hacen posible que una persona sea reconocida como usuaria. La “reparación” se convierte así en una forma de cuidado distribuido, en la que la vejez, la tecnología y la autonomía se negocian continuamente entre humanos, artefactos y normas. A través del caso de Tita Meme, el autor revela la dimensión política y afectiva de la teleasistencia: más que un simple dispositivo de emergencia, es una tecnología que reconfigura el habitar, las relaciones familiares y las formas de dependencia y resistencia de las personas mayores, mostrando que “cuidar” implica también reparar y sostener los modos singulares de habitar la vejez conectada.
Este texto narra una etnografía situada sobre la experiencia de Tita Meme, una mujer de 85 años usuaria de teleasistencia en España, para explorar cómo se construye y mantiene la figura del “usuario” dentro de los servicios tecnológicos de cuidado. A partir de un episodio en el que Tita Meme respondía a las llamadas de control diciendo “la señora no está”, el autor examina las tensiones entre la autonomía y la vigilancia implícitas en la teleasistencia: aunque el servicio busca “apoyar la autonomía” mediante la monitorización constante, Tita Meme subvierte esa lógica al usar el dispositivo de manera intermitente, según su propio criterio y humor, desafiando las normas contractuales y técnicas del servicio. Sánchez Criado interpreta estas fricciones no como fallos individuales, sino como parte de un proceso de “reparación” o “apuntalamiento” mediante el cual técnicos, familiares y operadores intentan sostener una infraestructura de “usuariedad” que permita que el servicio siga funcionando. Este mantenimiento no consiste en restaurar un orden roto, sino en acompañar y ajustar las prácticas cotidianas —legales, técnicas y corporales— que hacen posible que una persona sea reconocida como usuaria. La “reparación” se convierte así en una forma de cuidado distribuido, en la que la vejez, la tecnología y la autonomía se negocian continuamente entre humanos, artefactos y normas. A través del caso de Tita Meme, el autor revela la dimensión política y afectiva de la teleasistencia: más que un simple dispositivo de emergencia, es una tecnología que reconfigura el habitar, las relaciones familiares y las formas de dependencia y resistencia de las personas mayores, mostrando que “cuidar” implica también reparar y sostener los modos singulares de habitar la vejez conectada.