15º Informe sobre el Estado de la Pobreza. Castilla - La Mancha
Enregistré dans:
Sanz, A., et al., 15º Informe sobre el Estado de la Pobreza. Castilla - La Mancha. Madrid, EAPN España, 2025, 46 p.
Ref.
604586
Localisation:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Pobreza, Exclusión social, Desigualdad social, Hogares, Nivel de ingresos, Situación socioeconómica, Trabajo, Desempleo, Condiciones de vida, Vivienda, Umbral, Riesgo, Sexo, Edad, Política social, Efectos, Indicadores, Evaluación, Evolución, Datos estadísticos, España, Castilla La Mancha
Pobreza, Exclusión social, Desigualdad social, Hogares, Nivel de ingresos, Situación socioeconómica, Trabajo, Desempleo, Condiciones de vida, Vivienda, Umbral, Riesgo, Sexo, Edad, Política social, Efectos, Indicadores, Evaluación, Evolución, Datos estadísticos, España, Castilla La Mancha
Résumé:
El Informe AROPE 2025 sobre el Estado de la Pobreza en Castilla-La Mancha, presenta un grave deterioro social en la comunidad, que pasa a ser la segunda región con mayor tasa AROPE del país (34,2 %), es decir, más de 719.000 personas en riesgo de pobreza o exclusión, un aumento de 2,5 puntos respecto a 2023 y solo 1,4 menos que en 2015, lo que evidencia el fracaso en el cumplimiento de la Agenda 2030. El empeoramiento se debe al aumento simultáneo de la pobreza (27,4 %), la baja intensidad laboral (12 %) y la carencia material y social severa (8,6 %). Aunque la pobreza severa baja al 8,6 % (1,8 puntos menos), la región mantiene las terceras tasas más altas del Estado, y la pobreza infantil (41,1 %) alcanza su máximo, afectando especialmente a menores y jóvenes. La brecha de género se amplía (35,2 % de mujeres frente al 33,1 % de hombres en AROPE), y los colectivos más vulnerables son los hogares con menores (38,5 %), personas desempleadas (58 %), arrendatarios (56,4 %), habitantes rurales (36,3 %) y personas con discapacidad (37,5 %). Las rentas medias (12.357 € por persona) son de las más bajas de España, y su crecimiento es el más lento del país, lo que agrava la desigualdad (índice de Gini 29,7). El acceso limitado a las prestaciones públicas, especialmente las de garantía de ingresos y apoyo familiar, refleja una protección social insuficiente, situando a Castilla-La Mancha entre las cinco comunidades con menor cobertura. En cuanto a condiciones de vida, la población que no puede irse de vacaciones (35,5 %), mantener la vivienda caliente (19,5 %) o afrontar gastos imprevistos (36 %) supera la media nacional, mientras los problemas de vivienda —como el hacinamiento y la pobreza energética— siguen en aumento. Pese a la leve mejora en pobreza severa, el informe concluye que Castilla-La Mancha atraviesa una situación estructural de vulnerabilidad y desigualdad, con un modelo económico de baja productividad y escaso retorno social del crecimiento, lo que consolida un empobrecimiento crónico, sobre todo en la infancia y las zonas rurales. EAPN-ES urge a reforzar las políticas de empleo digno, vivienda asequible, cohesión territorial y prestaciones sociales, señalando que sin una inversión pública sostenida la región no podrá reducir la pobreza a la mitad para 2030.
El Informe AROPE 2025 sobre el Estado de la Pobreza en Castilla-La Mancha, presenta un grave deterioro social en la comunidad, que pasa a ser la segunda región con mayor tasa AROPE del país (34,2 %), es decir, más de 719.000 personas en riesgo de pobreza o exclusión, un aumento de 2,5 puntos respecto a 2023 y solo 1,4 menos que en 2015, lo que evidencia el fracaso en el cumplimiento de la Agenda 2030. El empeoramiento se debe al aumento simultáneo de la pobreza (27,4 %), la baja intensidad laboral (12 %) y la carencia material y social severa (8,6 %). Aunque la pobreza severa baja al 8,6 % (1,8 puntos menos), la región mantiene las terceras tasas más altas del Estado, y la pobreza infantil (41,1 %) alcanza su máximo, afectando especialmente a menores y jóvenes. La brecha de género se amplía (35,2 % de mujeres frente al 33,1 % de hombres en AROPE), y los colectivos más vulnerables son los hogares con menores (38,5 %), personas desempleadas (58 %), arrendatarios (56,4 %), habitantes rurales (36,3 %) y personas con discapacidad (37,5 %). Las rentas medias (12.357 € por persona) son de las más bajas de España, y su crecimiento es el más lento del país, lo que agrava la desigualdad (índice de Gini 29,7). El acceso limitado a las prestaciones públicas, especialmente las de garantía de ingresos y apoyo familiar, refleja una protección social insuficiente, situando a Castilla-La Mancha entre las cinco comunidades con menor cobertura. En cuanto a condiciones de vida, la población que no puede irse de vacaciones (35,5 %), mantener la vivienda caliente (19,5 %) o afrontar gastos imprevistos (36 %) supera la media nacional, mientras los problemas de vivienda —como el hacinamiento y la pobreza energética— siguen en aumento. Pese a la leve mejora en pobreza severa, el informe concluye que Castilla-La Mancha atraviesa una situación estructural de vulnerabilidad y desigualdad, con un modelo económico de baja productividad y escaso retorno social del crecimiento, lo que consolida un empobrecimiento crónico, sobre todo en la infancia y las zonas rurales. EAPN-ES urge a reforzar las políticas de empleo digno, vivienda asequible, cohesión territorial y prestaciones sociales, señalando que sin una inversión pública sostenida la región no podrá reducir la pobreza a la mitad para 2030.