15º Informe sobre el Estado de la Pobreza. Castilla y León

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Sanz, A., et al., 15º Informe sobre el Estado de la Pobreza. Castilla y León. Madrid, EAPN España, 2025, 45 p.
Ref. 604584
Sted: SIIS Archivo
Palabras clave:
Pobreza, Exclusión social, Desigualdad social, Hogares, Nivel de ingresos, Situación socioeconómica, Trabajo, Desempleo, Condiciones de vida, Vivienda, Umbral, Riesgo, Sexo, Edad, Política social, Efectos, Indicadores, Evaluación, Evolución, Datos estadísticos, España, Castilla y León
Abstract:
El Informe AROPE 2025 sobre el Estado de la Pobreza en Castilla y León, revela un ligero empeoramiento de la situación social en la comunidad, que pese a mantener cifras algo mejores que la media nacional, experimenta un repunte de la pobreza y la exclusión. En 2024, el 24,0 % de la población castellanoleonesa (unas 574.000 personas) se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión (AROPE), 1,6 puntos más que en 2023, lo que rompe la tendencia de mejora y la aleja de los objetivos de la Agenda 2030, que exigirían reducir este indicador a la mitad respecto a 2015. La tasa de pobreza se sitúa en el 18,5 %, la pobreza severa en el 8,4 % (0,5 puntos menos que el año anterior) y la carencia material y social severa (CMSS) en el 6,5 %, estable pero 2,8 puntos por encima del nivel de 2015. La pobreza infantil aumenta con fuerza hasta el 31,8 %, el nivel más alto registrado en la serie, mientras que los mayores de 65 años mejoran (17,7 % en pobreza y 5,1 % en pobreza severa). La brecha de género persiste —25,2 % de mujeres en AROPE frente al 22,8 % de hombres— y la vulnerabilidad se concentra en los hogares con menores (28,1 %), las zonas rurales (30 %), las personas desempleadas (52,5 %), arrendatarias (46,7 %) y con discapacidad (31,3 %). Aunque la renta media asciende a 14.940 euros y la desigualdad (índice de Gini 29,8) se mantiene moderada, Castilla y León registra el menor crecimiento de rentas de todo el país. El informe subraya la persistencia de problemas estructurales como la despoblación rural, la feminización de la pobreza y la brecha generacional, mientras que el Estado del bienestar atenúa los efectos de la exclusión principalmente a través de las pensiones contributivas, dado que las prestaciones de garantía de renta, vivienda o apoyo familiar tienen menor alcance que la media nacional. En conclusión, EAPN-ES advierte que, pese a una estabilidad relativa en los indicadores globales, la región enfrenta una tendencia de empobrecimiento progresivo, una cronificación de la desigualdad rural y de género, y un aumento alarmante de la pobreza infantil, reclamando políticas más eficaces de protección social, empleo digno, cohesión territorial y apoyo a familias vulnerables para cumplir los compromisos de la Agenda 2030.