Trabajo a tiempo parcial: precariedad laboral y brechas de género
Saved in:
Gorjón, L., de la Rica, S., Trabajo a tiempo parcial: precariedad laboral y brechas de género. Serie: Informe n. 2, Fundación Iseak, Bilbao, 2024, 123 p.
Ref.
592280
Location:
SIIS Archivo / DFB Archivo
Palabras clave:
Familia, Mujer, Hombre, Conciliación, Igualdad de género, Igualdad de oportunidades, Trabajo, Trabajo temporal, Precariedad, Nivel educativo, Etiología, Atención infancia, Factores sociales, Condiciones de trabajo, Jornada laboral, Salario, Evaluación, Datos estadísticos, Características población, Recomendaciones, País Vasco, España
Familia, Mujer, Hombre, Conciliación, Igualdad de género, Igualdad de oportunidades, Trabajo, Trabajo temporal, Precariedad, Nivel educativo, Etiología, Atención infancia, Factores sociales, Condiciones de trabajo, Jornada laboral, Salario, Evaluación, Datos estadísticos, Características población, Recomendaciones, País Vasco, España
Abstract:
Un tercer resultado a destacar es que, a diferencia de los países de nuestro entorno, en España y en Euskadi la parcialidad es altamente involuntaria: el 50% de las personas que trabajan en esta modalidad lo hacen por no poder encontrar un empleo a jornada completa. Esto confirma que la flexibilidad que aporta esta modalidad contractual beneficia fundamentalmente a las empresas y no a las personas trabajadoras, en contra del espíritu del Acuerdo marco sobre el trabajo a tiempo parcial, una Directiva Europea de 1997 que trata de impulsar el uso de la parcialidad únicamente si se utiliza para una mejor conciliación entre la vida laboral y personal de las personas trabajadoras. Entre los determinantes que se asocian con el empleo a jornada parcial de manera involuntaria, destacan la temporalidad y la baja antigüedad en la empresa, quedando reflejada la dualidad laboral que caracteriza a nuestro mercado laboral. Otro resultado que este estudio muestra es que la brecha de género en parcialidad involuntaria se debe principalmente a la segregación ocupacional.<br><br>Finalmente, la parcialidad por cuidados afecta al 20% de las mujeres que trabajan a jornada parcial, mientras que este motivo es prácticamente inexistente para sus homólogos varones. El estudio revela que este tipo de parcialidad es altamente involuntaria, pues una alta proporción de estas mujeres trabajarían a jornada completa si el estado les financiara la contratación de una persona profesional para que se hiciera cargo de los cuidados. Asimismo, tener estudios STEAM y trabajar en una empresa de mayor tamaño reduce la probabilidad de las mujeres de trabajar a jornada parcial por cuidados. En definitiva, atajar la parcialidad involuntaria, sea por cuidados o por otros motivos, es esencial si se quiere reducir la precariedad laboral y cerrar la brecha laboral de género.
Un tercer resultado a destacar es que, a diferencia de los países de nuestro entorno, en España y en Euskadi la parcialidad es altamente involuntaria: el 50% de las personas que trabajan en esta modalidad lo hacen por no poder encontrar un empleo a jornada completa. Esto confirma que la flexibilidad que aporta esta modalidad contractual beneficia fundamentalmente a las empresas y no a las personas trabajadoras, en contra del espíritu del Acuerdo marco sobre el trabajo a tiempo parcial, una Directiva Europea de 1997 que trata de impulsar el uso de la parcialidad únicamente si se utiliza para una mejor conciliación entre la vida laboral y personal de las personas trabajadoras. Entre los determinantes que se asocian con el empleo a jornada parcial de manera involuntaria, destacan la temporalidad y la baja antigüedad en la empresa, quedando reflejada la dualidad laboral que caracteriza a nuestro mercado laboral. Otro resultado que este estudio muestra es que la brecha de género en parcialidad involuntaria se debe principalmente a la segregación ocupacional.<br><br>Finalmente, la parcialidad por cuidados afecta al 20% de las mujeres que trabajan a jornada parcial, mientras que este motivo es prácticamente inexistente para sus homólogos varones. El estudio revela que este tipo de parcialidad es altamente involuntaria, pues una alta proporción de estas mujeres trabajarían a jornada completa si el estado les financiara la contratación de una persona profesional para que se hiciera cargo de los cuidados. Asimismo, tener estudios STEAM y trabajar en una empresa de mayor tamaño reduce la probabilidad de las mujeres de trabajar a jornada parcial por cuidados. En definitiva, atajar la parcialidad involuntaria, sea por cuidados o por otros motivos, es esencial si se quiere reducir la precariedad laboral y cerrar la brecha laboral de género.
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