Use of nonstigmatizing language is associated with improved outcomes in hospitalized people who inject drugs
I tiakina i:
Carpenter, J.E., et al., Use of nonstigmatizing language is associated with improved outcomes in hospitalized people who inject drugs. Journal of Hospital Medicine, online first, 2023,.
Ref.
587393
Tauwāhi:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Drogodependencias, Consumo, Etiquetamiento, Opiáceos, Hospitalización, Lenguaje, Efectos, Características población, Evaluación, EE.UU.
Drogodependencias, Consumo, Etiquetamiento, Opiáceos, Hospitalización, Lenguaje, Efectos, Características población, Evaluación, EE.UU.
Whakarāpopotonga:
El deseo de humanizar la asistencia sanitaria y ahondar en el respeto a la dignidad de las y los pacientes explican el creciente interés por reflexionar sobre el lenguaje que el personal sanitario utiliza para referirse a sus pacientes y diagnósticos. El estudio que se presenta en estas líneas examina la terminología empleada en los informes médicos de alta de personas ingresadas en hospitales estadounidenses por consecuencias derivadas del uso inyectado de opiáceos, y se pregunta por su eventual relación con el resultado de los cuidados facilitados a esas personas. Se revisaron 328 informes de alta de pacientes atendidos durante 2018. “Abuso”, “adicción” o “dependencia” se consideraron palabras potencialmente estigmatizadoras, mientras que “trastorno por consumo” <i>(use disorder)</i> se juzgó como el término más apropiado.<br><br>Los análisis llevados a cabo ponen de manifiesto que, después de ajustar por distintas variables (edad, sexo, grupo racial, etnicidad, diagnóstico, cobertura sanitaria y fármaco utilizado), el empleo de “trastorno por consumo” en los informes de alta se asociaba con significatividad estadística con la probabilidad de recibir un tratamiento para el trastorno por consumo de opiáceos o un plan de seguimiento específico. Si bien el diseño del estudio no permite establecer causalidades, sus resultados apuntan a que el personal médico que utiliza un lenguaje más cuidadoso para referirse a sus pacientes parece más favorable a abordar los trastornos por consumo de opiáceos tras el alta hospitalaria.
El deseo de humanizar la asistencia sanitaria y ahondar en el respeto a la dignidad de las y los pacientes explican el creciente interés por reflexionar sobre el lenguaje que el personal sanitario utiliza para referirse a sus pacientes y diagnósticos. El estudio que se presenta en estas líneas examina la terminología empleada en los informes médicos de alta de personas ingresadas en hospitales estadounidenses por consecuencias derivadas del uso inyectado de opiáceos, y se pregunta por su eventual relación con el resultado de los cuidados facilitados a esas personas. Se revisaron 328 informes de alta de pacientes atendidos durante 2018. “Abuso”, “adicción” o “dependencia” se consideraron palabras potencialmente estigmatizadoras, mientras que “trastorno por consumo” <i>(use disorder)</i> se juzgó como el término más apropiado.<br><br>Los análisis llevados a cabo ponen de manifiesto que, después de ajustar por distintas variables (edad, sexo, grupo racial, etnicidad, diagnóstico, cobertura sanitaria y fármaco utilizado), el empleo de “trastorno por consumo” en los informes de alta se asociaba con significatividad estadística con la probabilidad de recibir un tratamiento para el trastorno por consumo de opiáceos o un plan de seguimiento específico. Si bien el diseño del estudio no permite establecer causalidades, sus resultados apuntan a que el personal médico que utiliza un lenguaje más cuidadoso para referirse a sus pacientes parece más favorable a abordar los trastornos por consumo de opiáceos tras el alta hospitalaria.