Retos de los Servicios Sociales Públicos
Saved in:
Zamanillo, T., Macias, A., Retos de los Servicios Sociales Públicos. Trabajo Social Hoy, n. 95, 2022, p. 7-26.
Ref.
578175
Location:
SIIS Archivo (R.1240)
Palabras clave:
Servicios sociales, Cambio social, Funciones, Trabajo social, Organización y gestión, Burocracia, Necesidades, Supervivencia, Ética, Planificación, Equipo multiprofesional, Renta de garantía de ingresos, Prestaciones económicas, Evolución, Crítica, España
Servicios sociales, Cambio social, Funciones, Trabajo social, Organización y gestión, Burocracia, Necesidades, Supervivencia, Ética, Planificación, Equipo multiprofesional, Renta de garantía de ingresos, Prestaciones económicas, Evolución, Crítica, España
Abstract:
Este artículo es, en su mayoría, la comunicación dada en Torrejón de Ardoz en las jornadas llamadas "Lo social, tejido que arropa" los días 15 y 16 de marzo de 2022. En la introducción planteo el principal reto que tienen, a mi juicio, los Servicios Sociales Públicos: el de desafiar las creencias que se han asentado en los últimos años sobre los Servicios Sociales y el Trabajo Social. Se trata, no tanto de cambiar el entorno o las circunstancias para adaptarlas a nosotras/os, sino de cambiar lo que no funciona en nosotras/os para adaptarnos a las circunstancias nuevas que vivimos.<br><br>Se exponen, además, varios puntos de vista críticos sobre el mandato político de dar ayudas económicas, casi como exclusiva función, la excesiva burocratización, la falta de evolución y la rigidez operativa a la que ha llegado el Sistema.<br><br>Para innovar y salir del peligro de involución es preciso, cuanto antes, poner en marcha un sistema de supervisión como camino hacia el conocimiento de una/o misma/o, de las/os otras/os y de las instituciones. Con la supervisión se persigue fundamentar la práctica profesional en unos cimientos firmes y en unos criterios éticos y políticos racionales.<br><br>Mas, la formación de equipos también es otro de los retos pendientes de los Servicios Sociales Públicos que no ha sido impulsado en la planificación. La atención individual a las personas o familias sin apoyo de un equipo ni de supervisión corre el riesgo de quedar al arbitrio de los juicios personales de las/os profesionales.<br><br>La Renta Básica Universal cierra la comunicación, no como un reto propio de las/os trabajadoras/es sociales puesto que se trata de una cuestión política por excelencia, pero sí como una invitación a apoyarla masivamente.
Este artículo es, en su mayoría, la comunicación dada en Torrejón de Ardoz en las jornadas llamadas "Lo social, tejido que arropa" los días 15 y 16 de marzo de 2022. En la introducción planteo el principal reto que tienen, a mi juicio, los Servicios Sociales Públicos: el de desafiar las creencias que se han asentado en los últimos años sobre los Servicios Sociales y el Trabajo Social. Se trata, no tanto de cambiar el entorno o las circunstancias para adaptarlas a nosotras/os, sino de cambiar lo que no funciona en nosotras/os para adaptarnos a las circunstancias nuevas que vivimos.<br><br>Se exponen, además, varios puntos de vista críticos sobre el mandato político de dar ayudas económicas, casi como exclusiva función, la excesiva burocratización, la falta de evolución y la rigidez operativa a la que ha llegado el Sistema.<br><br>Para innovar y salir del peligro de involución es preciso, cuanto antes, poner en marcha un sistema de supervisión como camino hacia el conocimiento de una/o misma/o, de las/os otras/os y de las instituciones. Con la supervisión se persigue fundamentar la práctica profesional en unos cimientos firmes y en unos criterios éticos y políticos racionales.<br><br>Mas, la formación de equipos también es otro de los retos pendientes de los Servicios Sociales Públicos que no ha sido impulsado en la planificación. La atención individual a las personas o familias sin apoyo de un equipo ni de supervisión corre el riesgo de quedar al arbitrio de los juicios personales de las/os profesionales.<br><br>La Renta Básica Universal cierra la comunicación, no como un reto propio de las/os trabajadoras/es sociales puesto que se trata de una cuestión política por excelencia, pero sí como una invitación a apoyarla masivamente.