Metodología basada en la evidencia, una nueva herramienta contra la violencia de género
Saved in:
Piedra, J., et al., Metodología basada en la evidencia, una nueva herramienta contra la violencia de género. Trabajo Social Hoy, n. 91, 2020, p. 35-56.
Ref.
577164
Location:
SIIS Archivo (R.1240)
Palabras clave:
Mujer, Malos tratos, Violencia, Pareja, Convivencia, Alto riesgo, Detección, Indicadores, Intervención social, Trabajo social, Metodología, Toma de decisiones
Mujer, Malos tratos, Violencia, Pareja, Convivencia, Alto riesgo, Detección, Indicadores, Intervención social, Trabajo social, Metodología, Toma de decisiones
Abstract:
La violencia de género es una de las violaciones de los Derechos Humanos más generalizadas, devastadoras y extendidas. Su persistencia es un obstáculo para alcanzar la igualdad, el desarrollo y la paz por lo que se hace necesario llevar a cabo un abordaje, con dimensiones globales por sus graves consecuencias físicas, económicas y psicológicas sobre las mujeres y las niñas, tanto a corto como a largo plazo, al impedirles participar plenamente y en pie de igualdad en la sociedad. A pesar de los importantes avances, las actuales cifras de víctimas de la violencia machista son alarmantes, de ahí que sea necesario encontrar nuevas herramientas conducentes a paliar sus efectos. Este artículo presenta las bases principales para aplicar con éxito la metodología de la práctica basada en la evidencia (MBE) en las intervenciones sociales en casos de violencia de género en los que haya una convivencia prolongada de la mujer con su agresor, ya que esta situación aumenta considerablemente el riesgo de violencia. Dada la limitación de recursos sociales e instituciones para afrontar este problema, agravada por la crisis, resulta básico utilizarlos correctamente para implantar programas o realizar intervenciones que hayan demostrado su eficacia con anterioridad. Esta metodología ayuda a encontrar evidencias (sospecha de maltrato y condicionantes que evitan el abandono de la convivencia con el agresor) que facilitan al/a la trabajador/a social intervenir con mayor eficacia y eficiencia.
La violencia de género es una de las violaciones de los Derechos Humanos más generalizadas, devastadoras y extendidas. Su persistencia es un obstáculo para alcanzar la igualdad, el desarrollo y la paz por lo que se hace necesario llevar a cabo un abordaje, con dimensiones globales por sus graves consecuencias físicas, económicas y psicológicas sobre las mujeres y las niñas, tanto a corto como a largo plazo, al impedirles participar plenamente y en pie de igualdad en la sociedad. A pesar de los importantes avances, las actuales cifras de víctimas de la violencia machista son alarmantes, de ahí que sea necesario encontrar nuevas herramientas conducentes a paliar sus efectos. Este artículo presenta las bases principales para aplicar con éxito la metodología de la práctica basada en la evidencia (MBE) en las intervenciones sociales en casos de violencia de género en los que haya una convivencia prolongada de la mujer con su agresor, ya que esta situación aumenta considerablemente el riesgo de violencia. Dada la limitación de recursos sociales e instituciones para afrontar este problema, agravada por la crisis, resulta básico utilizarlos correctamente para implantar programas o realizar intervenciones que hayan demostrado su eficacia con anterioridad. Esta metodología ayuda a encontrar evidencias (sospecha de maltrato y condicionantes que evitan el abandono de la convivencia con el agresor) que facilitan al/a la trabajador/a social intervenir con mayor eficacia y eficiencia.