How to motivate adults with low literacy and numeracy skills to engage and persist in learning: A literature review of policy interventions

Uloženo v:
Catriona Windisch, H., How to motivate adults with low literacy and numeracy skills to engage and persist in learning: A literature review of policy interventions. International Review of Education, 62 (3), 2016.
Ref. 564130
Umístění: SIIS Archivo
Palabras clave:
Adultos, Competencias, Aprendizaje, Recomendaciones
Abstrakt:
Los bajos niveles de competencias básicas de las personas adultas son un problema político complejo que no tiene ni causas ni soluciones claras, y las intervenciones exitosas son todavía escasas, a día de hoy. Abordar las deficiencias graves en materia de competencias entre los adultos es un reto, en parte porque la tarea en sí misma es difícil, y en parte porque, incluso si se lleva a cabo con éxito, el rendimiento de la inversión (de experiencia, tiempo y dinero) es incierto. La Encuesta sobre las Competencias de los Adultos, una investigación internacional llevada a cabo en 22 países miembros y dos países asociados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en el marco del Programa para la Evaluación Internacional de las Competencias de los Adultos (PIAAC), ha revelado que un número considerable de adultos posee sólo unas competencias limitadas en lectura, escritura y cálculo. Los gobiernos reconocen ahora la necesidad de mejorar las competencias de estos adultos para mantener la prosperidad nacional. Esta revisión bibliográfica examina los datos actuales sobre las intervenciones políticas destinadas a los adultos con escaso dominio de la lectura, la escritura y el cálculo, con el fin de determinar qué es lo que ha demostrado hasta ahora que motiva a los adultos a incorporarse y persistir en el aprendizaje de competencias. La autora identifica tres enfoques que parecen prometedores para ayudar a abordar las necesidades individuales de los alumnos: (1) la adaptación de la enseñanza a las necesidades de los alumnos mediante una evaluación periódica (evaluación formativa); (2) el aprendizaje electrónico complementario (aprendizaje combinado); y (3) la contextualización de la enseñanza de las competencias básicas tanto en el trabajo como en el hogar (aprendizaje en el lugar de trabajo y alfabetización familiar). El reto principal es pasar a la práctica.