Escape Plan: understanding who progresses from low pay and who gets stuck

I tiakina i:
D'Arcy, C., Hurrel, A., Escape Plan: understanding who progresses from low pay and who gets stuck. Londres, Resolution Foundation, 2014, 62 p.
Ref. 495738
Palabras clave:
Pobreza, Mercado de trabajo, Cualificación, Condiciones de trabajo, Salario, Salario, Motivación, Barreras, Factores socioeconómicos, Actitudes, Seguimiento, Datos estadísticos, Reino Unido
Whakarāpopotonga:
Tener empleo no siempre garantiza la posibilidad de llegar a fin de mes sin agobios. La magnitud que ha adquirido la pobreza con trabajo (‘working poverty’) ha suscitado un creciente interés por conocer mejor este fenómeno, en particular en el Reino Unido, donde el Gobierno acaba de aprobar un salario mínimo muy criticado por no estar referenciado al coste de la vida en ese país.<br><br> El laboratorio británico Resolution Foundation cuenta con una línea de investigación especializada en trabajadores/as pobres, en la que se enmarca este estudio longitudinal. Realizado a partir de datos estadísticos secundarios, entrevistas y grupos de discusión, el documento intenta determinar por qué unas personas consiguen mejorar su salario y otras no. Sólo el 25% de la muestra con bajo salario logró que se incrementara al cabo de diez años. Tener un título universitario (u obtenerlo en ese periodo), mostrar una fuerte ética laboral, poseer una actitud positiva y trabajar en una gran empresa aparecen como factores asociados al progreso salarial. En cambio, encabezar una familia monoparental, presentar una discapacidad y trabajar a tiempo parcial eran situaciones más habituales entre quienes seguían cobrando poco. Sorprendentemente, recibir formación continua no es una variable significativa en términos de incremento salarial. Y más sorprendentemente aún (o quizás no), cuando aquél se producía era a menudo tan exiguo (menos de 50 peniques por hora) y tan relevantes las dificultades asociadas a un ascenso profesional (menor conciliación, mayor competitividad) que muchas de las personas entrevistadas declaraban que preferían no asumir nuevas responsabilidades, pese al coste económico de tal decisión.