PROGRAMAS DE INTERVENCION CON DROGODEPENDIENTES EN CENTROS PENITENCIARIOS. MEMORIA 2009
Zapisane w:
SERVICIO DE DROGODEPENDENCIAS, PROGRAMAS DE INTERVENCION CON DROGODEPENDIENTES EN CENTROS PENITENCIARIOS. MEMORIA 2009. Madrid, MINISTERIO DEL INTERIOR, 2010, 138 p.
Ref.
176789
Lokalizacja:
SIIS D18.100
Palabras clave:
Acción contra las drogodependencias, Delincuencia, Drogodependencias, Educación para la salud, Entorno institucional, Estadísticas de servicios, Intercambio de jeringuillas, Metadona, Prisión, Programas de actividades, Programas de desintoxicación, Programas de inserción, Programas de mantenimiento, Programas de prevención, Reducción de daños, Tratamiento médico, Autonomías, España
Acción contra las drogodependencias, Delincuencia, Drogodependencias, Educación para la salud, Entorno institucional, Estadísticas de servicios, Intercambio de jeringuillas, Metadona, Prisión, Programas de actividades, Programas de desintoxicación, Programas de inserción, Programas de mantenimiento, Programas de prevención, Reducción de daños, Tratamiento médico, Autonomías, España
Streszczenie:
La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias recoge en este documento la memoria de actividades de los programas de intervención con drogodependientes en centros penitenciarios correspondiente a 2009. A 31 de diciembre de ese año, la población penitenciaria estaba constituida por 65.548 internos. El 91,9% eran hombres y el 8,1% mujeres. La mayoría tenía entre 31 y 40 años, y había un 65,5% de españoles, frente a un 34,5% de extranjeros. A lo largo del año, se produjeron 42.586 ingresos y 38.065 salidas en libertad. La drogodependencia es uno de los problemas más importantes entre las personas que ingresan en prisión y, por ello, los programas de intervención en esta área tienen una importancia vital en los centros. Tales intervenciones se estructuran en torno a tres áreas fundamentales, interrelacionadas entre sí, la prevención, la asistencia y la reincorporación social, que comprende dos parcelas principales: la autonomía y la participación. Dentro de los programas del área asistencial, están los de reducción de riesgos y daños, los de deshabituación, los de intervención sanitaria y los de intervención psicosocial. Los programas de prevención utilizan diferentes metodologías, como los talleres de sexo seguro o de consumo de menor riesgo, las charlas informativas y las entrevistas individuales, la elaboración de materiales escritos, y la difusión de mensajes en la radio y en la televisión del centro. En 2009, 32.436 personas participaron en programas de prevención y educación para la salud, y se distribuyeron más de 12.000 jeringuillas en 31 centros penitenciarios. Con respecto a 2008, se observa un aumento notable de los participantes en programas tanto de mantenimiento como de deshabituación, después del ligero recorte que se pudo percibir en la participación el año anterior.
La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias recoge en este documento la memoria de actividades de los programas de intervención con drogodependientes en centros penitenciarios correspondiente a 2009. A 31 de diciembre de ese año, la población penitenciaria estaba constituida por 65.548 internos. El 91,9% eran hombres y el 8,1% mujeres. La mayoría tenía entre 31 y 40 años, y había un 65,5% de españoles, frente a un 34,5% de extranjeros. A lo largo del año, se produjeron 42.586 ingresos y 38.065 salidas en libertad. La drogodependencia es uno de los problemas más importantes entre las personas que ingresan en prisión y, por ello, los programas de intervención en esta área tienen una importancia vital en los centros. Tales intervenciones se estructuran en torno a tres áreas fundamentales, interrelacionadas entre sí, la prevención, la asistencia y la reincorporación social, que comprende dos parcelas principales: la autonomía y la participación. Dentro de los programas del área asistencial, están los de reducción de riesgos y daños, los de deshabituación, los de intervención sanitaria y los de intervención psicosocial. Los programas de prevención utilizan diferentes metodologías, como los talleres de sexo seguro o de consumo de menor riesgo, las charlas informativas y las entrevistas individuales, la elaboración de materiales escritos, y la difusión de mensajes en la radio y en la televisión del centro. En 2009, 32.436 personas participaron en programas de prevención y educación para la salud, y se distribuyeron más de 12.000 jeringuillas en 31 centros penitenciarios. Con respecto a 2008, se observa un aumento notable de los participantes en programas tanto de mantenimiento como de deshabituación, después del ligero recorte que se pudo percibir en la participación el año anterior.