PROGRAMAS DE INTERVENCION CON DROGODEPENDIENTES EN CENTROS PENITENCIARIOS. MEMORIA 2006

I tiakina i:
DIRECCION GENERAL DE INSTITUCIONES PENITENCIARIAS, PROGRAMAS DE INTERVENCION CON DROGODEPENDIENTES EN CENTROS PENITENCIARIOS. MEMORIA 2006. Madrid, MINISTERIO DEL INTERIOR, 2007, 125 p.
Ref. 149112
Tauwāhi: SIIS D18.88
Palabras clave:
Acción contra las drogodependencias, Delincuencia, Drogodependencias, Educación para la salud, Entorno institucional, Estadísticas de servicios, Intercambio de jeringuillas, Metadona, Prisión, Programas de actividades, Programas de desintoxicación, Programas de inserción, Programas de mantenimiento, Programas de prevención, Reducción de daños, Tratamiento médico, Autonomías, España
Whakarāpopotonga:
Los estudios sobre tratamientos en el medio penitenciario dependen, en buen grado, de fuentes oficiales, por lo que memorias como esta constituyen documentos del máximo interés. Antes de abordar ese tema, el documento repasa muy sucintamente el marco legal, el perfil sociodemográfico de la población encarcelada y, en particular, la prevalencia de los consumos en este contexto -con datos tomados de la Encuesta Estatal sobre Salud y Drogas entre los Internados de Prisión (ESDIP) de 2006-. A continuación, la memoria menciona los objetivos generales de la política en materia de drogodependencias en centros penitenciarios, y explica los agentes que intervienen en ella y los mecanismos de coordinación del sistema. De acuerdo con el informe, los programas de intervención en las cárceles se estructuran en tres áreas interrelacionadas: prevención, asistencia y reincorporación social. La prevención, que es considerada prioritaria, abarca talleres de sexo, consumo seguro y de habilidades psicosociales, así como servicios de mediación sanitaria. Dentro de los programas sanitarios, destacan los de intercambio de jeringuillas, que en 2006 atendieron a un total de 20.626 usuarios en 37 prisiones (de las 66 existentes). A este respecto, cabe señalar que el año pasado se rompió la tendencia al crecimiento del número de beneficiarios de estos programas, algo que, en parte, cabría atribuir al descenso en el consumo por vía parenteral. En cuanto a los programas de mantenimiento con metadona, a lo largo de 2006 tuvieron 17.709 pacientes y, en ese año, los usuarios diarios de esta sustancia continuaron la tendencia descendente iniciada en 2001. Otros datos que merece la pena citar son el número de internos que pasaron por algún programa de deshabituación, que ascendió a 9.171, y la media de usuarios por día que, a 31 de diciembre, fue de 4.083; de ellos, alrededor de dos tercios seguían tratamiento ambulatorio, mientras que el tercio restante lo hacía en módulos terapéuticos, que sólo están disponibles en 25 centros. En total, pues, el 21,1% de los internos participó en algún programa de tratamiento.