FUERZAS CENTRIFUGAS DE NUESTRA IDENTIDAD

Uloženo v:
GIL, J.L., FUERZAS CENTRIFUGAS DE NUESTRA IDENTIDAD. TRABAJO SOCIAL HOY, no. 58 (2009), p. 67-79.
Ref. 170113
Umístění: SIIS R.1240 Archivo
Palabras clave:
Identidad, Trabajador social, Trabajo social
Abstrakt:
Se dice que la fuerza centrífuga es la que actúa sobre los cuerpos en movimiento que están describiendo una curva. Imaginemos que nos encontramos en un punto determinado como sujetos individuales y que alrededor de nosotros existe un circulo y sobre este se sitúan nuestras competencias teórico-prácticas de nuestra profesión, las cuales giran en tomo a nosotros describiendo movimientos circulares. Esta imagen gráfica unida con la metáfora de las fuerzas centrífugas nos sirve como punto de partida para reflexionar sobre nuestra identidad profesional. Nos situamos en una perspectiva actual del ejercicio profesional del Trabajo Social, atendiendo a una serie de cambios, exigencias y posicionamientos en nuestra profesión que pueden alejarnos de una identidad profesional propia, no tratándose de una apertura al cambio o adaptación a la realidad pertinente, sino que por el contrario estamos presenciando un posicionamiento desde una inercia direccional y un planteamiento difuso en nuestra identidad, que por una parte sufre amnesia del pasado con incertidumbres en el futuro poco identificadoras y más bien alejadas de lo que creemos que es el Trabajo Social. Primeramente analizaremos el contexto Institucional-Estructural, siendo conscientes de la marcada influencia que tiene en nuestro trabajo, la institución para la que trabajamos y la realidad con la que intervenimos, a través de su cultura organizacional y simbología específica así como la generalizada y marcada tendencia a categorizar la realidad, bien en recursos o en colectivos, desapareciendo paulatinamente el trabajo con las personas. En segundo lugar entraremos en un análisis desde lo profesional en su funcionalidad, dinamismo y cotidianeidad, partiendo de la demanda, de una nueva categorización y de un replanteamiento de la propia relación de ayuda, desde un posicionamiento horizontal con una definición y diferenciación de roles, en ningún caso jerárquica. Para poder situarnos como profesionales es imprescindible nuestra conciencia de presencia como individuos, en un primer momento, interactuando con el otro, para luego podernos posicionar desde un lugar metacomunicador y poder ver lo que está pasando en lo interactivo de nuestra intervención. El análisis realizado es un camino para poder ser más conscientes de nuestro trabajo, acercarnos a una identidad objetiva desde nuestra propia subjetividad y prevenir situaciones de desgaste profesional, tantas veces no reconocidas o huidas por nuestra especial aptitud capaz y tolerante ante la adversidad. Desde una identificación profesional crítica y analítica podemos comenzar a construir una relación de ayuda pertinente entre el Trabajo Social y la ciudadanía, sin duda es nuestro deber.
Popis
Shrnutí:Se dice que la fuerza centrífuga es la que actúa sobre los cuerpos en movimiento que están describiendo una curva. Imaginemos que nos encontramos en un punto determinado como sujetos individuales y que alrededor de nosotros existe un circulo y sobre este se sitúan nuestras competencias teórico-prácticas de nuestra profesión, las cuales giran en tomo a nosotros describiendo movimientos circulares. Esta imagen gráfica unida con la metáfora de las fuerzas centrífugas nos sirve como punto de partida para reflexionar sobre nuestra identidad profesional. Nos situamos en una perspectiva actual del ejercicio profesional del Trabajo Social, atendiendo a una serie de cambios, exigencias y posicionamientos en nuestra profesión que pueden alejarnos de una identidad profesional propia, no tratándose de una apertura al cambio o adaptación a la realidad pertinente, sino que por el contrario estamos presenciando un posicionamiento desde una inercia direccional y un planteamiento difuso en nuestra identidad, que por una parte sufre amnesia del pasado con incertidumbres en el futuro poco identificadoras y más bien alejadas de lo que creemos que es el Trabajo Social. Primeramente analizaremos el contexto Institucional-Estructural, siendo conscientes de la marcada influencia que tiene en nuestro trabajo, la institución para la que trabajamos y la realidad con la que intervenimos, a través de su cultura organizacional y simbología específica así como la generalizada y marcada tendencia a categorizar la realidad, bien en recursos o en colectivos, desapareciendo paulatinamente el trabajo con las personas. En segundo lugar entraremos en un análisis desde lo profesional en su funcionalidad, dinamismo y cotidianeidad, partiendo de la demanda, de una nueva categorización y de un replanteamiento de la propia relación de ayuda, desde un posicionamiento horizontal con una definición y diferenciación de roles, en ningún caso jerárquica. Para poder situarnos como profesionales es imprescindible nuestra conciencia de presencia como individuos, en un primer momento, interactuando con el otro, para luego podernos posicionar desde un lugar metacomunicador y poder ver lo que está pasando en lo interactivo de nuestra intervención. El análisis realizado es un camino para poder ser más conscientes de nuestro trabajo, acercarnos a una identidad objetiva desde nuestra propia subjetividad y prevenir situaciones de desgaste profesional, tantas veces no reconocidas o huidas por nuestra especial aptitud capaz y tolerante ante la adversidad. Desde una identificación profesional crítica y analítica podemos comenzar a construir una relación de ayuda pertinente entre el Trabajo Social y la ciudadanía, sin duda es nuestro deber.
ISSN:1134-0091 (papel)