SOCIAL CARE AND THE MODERN CITIZEN: CLIENT, CONSUMER, SERVICE USER, MANAGER AND ENTREPRENEUR
Wedi'i Gadw mewn:
SCOURFIELD, P., SOCIAL CARE AND THE MODERN CITIZEN: CLIENT, CONSUMER, SERVICE USER, MANAGER AND ENTREPRENEUR. BRITISH JOURNAL OF SOCIAL WORK, Vol. 37, no. 1 (2007), p. 107-122.
Ref.
145547
Lleoliad:
SIIS R.717 Archivo
Palabras clave:
Atención domiciliaria, Autodeterminación, Características sistema, Cuidados personales, Discapacidad, Personas mayores, Prestaciones económicas, Reforma, Tendencias, Reino Unido
Atención domiciliaria, Autodeterminación, Características sistema, Cuidados personales, Discapacidad, Personas mayores, Prestaciones económicas, Reforma, Tendencias, Reino Unido
Crynodeb:
Una de las características distintivas del modelo de servicios sociales implementado por los Gobiernos laboristas en el Reino Unido es la fórmula del pago directo. El objetivo declarado del sistema es aumentar la capacidad del usuario de elegir los servicios que más le convengan, algo que, según las encuestas, ha sido bien acogido por aquéllos, que declaran sentirse más libres. Ahora bien, tal como sugiere este artículo, un análisis exhaustivo del modelo revela cuestiones sin resolver y efectos que poco tienen que ver con el genuino empoderamiento ciudadano. En primer lugar, se trataría de una “libertad auditada”, en la que el usuario debe presentar informes periódicos del uso del dinero recibido. En segundo, no todos los usuarios desearían o estarían en condiciones de asumir el papel de “gestores” o “empresarios” de servicios, y ello los colocaría en desventaja frente al resto. Este sistema, además, impulsaría la competencia entre usuarios por los recursos sociales, como estaría sucediendo con los asistentes personales. Finalmente, y siempre de acuerdo con el autor, estos planteamientos trasladarían a los usuarios los riesgos y las responsabilidades, al tiempo que fomentarían la privatización y atomización de los servicios públicos.
Una de las características distintivas del modelo de servicios sociales implementado por los Gobiernos laboristas en el Reino Unido es la fórmula del pago directo. El objetivo declarado del sistema es aumentar la capacidad del usuario de elegir los servicios que más le convengan, algo que, según las encuestas, ha sido bien acogido por aquéllos, que declaran sentirse más libres. Ahora bien, tal como sugiere este artículo, un análisis exhaustivo del modelo revela cuestiones sin resolver y efectos que poco tienen que ver con el genuino empoderamiento ciudadano. En primer lugar, se trataría de una “libertad auditada”, en la que el usuario debe presentar informes periódicos del uso del dinero recibido. En segundo, no todos los usuarios desearían o estarían en condiciones de asumir el papel de “gestores” o “empresarios” de servicios, y ello los colocaría en desventaja frente al resto. Este sistema, además, impulsaría la competencia entre usuarios por los recursos sociales, como estaría sucediendo con los asistentes personales. Finalmente, y siempre de acuerdo con el autor, estos planteamientos trasladarían a los usuarios los riesgos y las responsabilidades, al tiempo que fomentarían la privatización y atomización de los servicios públicos.