TROMBOSIS VENOSA PROFUNDA
Saved in:
LENSING, A.W.A., ET AL., TROMBOSIS VENOSA PROFUNDA. THE LANCET, Vol. 34, no. 6 (1999), p. 363-369.
Ref.
79570
Location:
SIIS R.484
Palabras clave:
Diagnóstico, Enfermedad, Enfermos, Fármacos, Sangre, Síndromes, Tratamiento
Diagnóstico, Enfermedad, Enfermos, Fármacos, Sangre, Síndromes, Tratamiento
Abstract:
La trombosis venosa profunda es una importante complicación de diversas enfermedades hereditarias y adquiridas, pero también puede producirse de forma espontánea. La prevención de la trombosis venosa recurrente y del embolismo pulmonar es la principal razón de la necesidad de un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado. Este seminario discute sólo las trombosis venosas profundas sintomáticas. El diagnóstico puede confirmarse mediante pruebas objetivas aproximadamente sólo en un 30% de los pacientes con síntomas. Se producen complicaciones tromboembólicas en menos del 1% de los pacientes no tratados en quienes la presencia de trombosis venosa se descarta en función de la ecografía seriada o una ecografía más dímero-D o clasificación clínica. El tratamiento anticoagulante inicial (heparina intravenosa o subcutánea) debe mantenerse hasta que el tratamiento con anticoagulantes orales, iniciado de forma concomitante, aumente el índice internacional normalizado por encima de 2,0 durante más de 24 h. La duración óptima del tratamiento anticoagulante oral es un tema sin resolver, pero puede basarse en la presencia de factores de riesgo temporales o persistentes o en la presentación en forma de tromboembolismo venoso recurrente.
La trombosis venosa profunda es una importante complicación de diversas enfermedades hereditarias y adquiridas, pero también puede producirse de forma espontánea. La prevención de la trombosis venosa recurrente y del embolismo pulmonar es la principal razón de la necesidad de un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado. Este seminario discute sólo las trombosis venosas profundas sintomáticas. El diagnóstico puede confirmarse mediante pruebas objetivas aproximadamente sólo en un 30% de los pacientes con síntomas. Se producen complicaciones tromboembólicas en menos del 1% de los pacientes no tratados en quienes la presencia de trombosis venosa se descarta en función de la ecografía seriada o una ecografía más dímero-D o clasificación clínica. El tratamiento anticoagulante inicial (heparina intravenosa o subcutánea) debe mantenerse hasta que el tratamiento con anticoagulantes orales, iniciado de forma concomitante, aumente el índice internacional normalizado por encima de 2,0 durante más de 24 h. La duración óptima del tratamiento anticoagulante oral es un tema sin resolver, pero puede basarse en la presencia de factores de riesgo temporales o persistentes o en la presentación en forma de tromboembolismo venoso recurrente.