TRASTORNO GENERAL DEL APRENDIZAJE: UNA NUEVA DESIGNACION PARA EL RETRASO MENTAL
Shranjeno v:
BAROFF, G.S., TRASTORNO GENERAL DEL APRENDIZAJE: UNA NUEVA DESIGNACION PARA EL RETRASO MENTAL. REVISTA SINDROME DE DOWN, Vol. 16 (1), no. 60 (1999), p. 21-23.
Ref.
78052
Lokacija:
SIIS R.626
Palabras clave:
Actitudes sociales, Clasificación, Concepto, Crítica, Desarrollo cognitivo, Desarrollo cognitivo, Discapacidad intelectual, Problemas de aprendizaje, Terminología
Actitudes sociales, Clasificación, Concepto, Crítica, Desarrollo cognitivo, Desarrollo cognitivo, Discapacidad intelectual, Problemas de aprendizaje, Terminología
Abstract:
Cartas recientes a ARC, la organización hermana de la American Association on Mental Retardation, transmiten el persistente disgusto de los padres sobre la connotación peyorativa del término retraso mental. Sin duda, es una preocupación igualmente compartida por quienes son así denominados. Estas personas, quizá incluso más que sus padres, han sido clamorosas en su petición de que se extirpe este término del lenguaje diagnóstico. Fueron las anteriores protestas sobre el término tradicional de deficiencia mental las que obligaron a sustituirlo por la denominación actual, término no menos aborrecido por quienes lo llevan y entienden su significado. La alternativa a esta calificación no debería evocar, al menso inicialmente, las mismas indeseables asociaciones, y debería más bien servir como una designación más racional y descriptiva, de modo que quienes la lleven pudieran considerarla más aceptable. Con este propósito de encontrar una caracterización menso denigrantes es como se ofrece el presente término de trastorno general del aprendizaje.
Cartas recientes a ARC, la organización hermana de la American Association on Mental Retardation, transmiten el persistente disgusto de los padres sobre la connotación peyorativa del término retraso mental. Sin duda, es una preocupación igualmente compartida por quienes son así denominados. Estas personas, quizá incluso más que sus padres, han sido clamorosas en su petición de que se extirpe este término del lenguaje diagnóstico. Fueron las anteriores protestas sobre el término tradicional de deficiencia mental las que obligaron a sustituirlo por la denominación actual, término no menos aborrecido por quienes lo llevan y entienden su significado. La alternativa a esta calificación no debería evocar, al menso inicialmente, las mismas indeseables asociaciones, y debería más bien servir como una designación más racional y descriptiva, de modo que quienes la lleven pudieran considerarla más aceptable. Con este propósito de encontrar una caracterización menso denigrantes es como se ofrece el presente término de trastorno general del aprendizaje.
| Izvleček: | Cartas recientes a ARC, la organización hermana de la American Association on Mental Retardation, transmiten el persistente disgusto de los padres sobre la connotación peyorativa del término retraso mental. Sin duda, es una preocupación igualmente compartida por quienes son así denominados. Estas personas, quizá incluso más que sus padres, han sido clamorosas en su petición de que se extirpe este término del lenguaje diagnóstico. Fueron las anteriores protestas sobre el término tradicional de deficiencia mental las que obligaron a sustituirlo por la denominación actual, término no menos aborrecido por quienes lo llevan y entienden su significado. La alternativa a esta calificación no debería evocar, al menso inicialmente, las mismas indeseables asociaciones, y debería más bien servir como una designación más racional y descriptiva, de modo que quienes la lleven pudieran considerarla más aceptable. Con este propósito de encontrar una caracterización menso denigrantes es como se ofrece el presente término de trastorno general del aprendizaje. |
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