NUTRICION ENTERAL EN GERIATRIA
Guardado en:
CELAYA, S., NUTRICION ENTERAL EN GERIATRIA. GERIATRIKA, Vol. 15, no. 4 (1999), p. 133-139.
Ref.
77234
Localización:
SIIS R.408
Palabras clave:
Dieta, Discapacidad sensorial, Efectos, Efectos no deseados, Factor de protección, Fármacos, Malnutrición, Mortalidad, Nutrición, Personas mayores, Salud, Tratamiento
Dieta, Discapacidad sensorial, Efectos, Efectos no deseados, Factor de protección, Fármacos, Malnutrición, Mortalidad, Nutrición, Personas mayores, Salud, Tratamiento
Resumen:
La tercera edad constituye una población de riesgo desde el punto de vista nutricional. La malnutrición es muy frecuente en el anciano y es secundaria a varios factores entre los que destacan: dietas restrictivas, disminución de la ingesta por alteraciones del gusto u olfato, alteraciones en dentadura, problemas socio económicos, inmovilidad, discapacidades, efecto secundario en enfermedades crónicas y uso de múltiples fármacos que alteran los procesos digestivos. La intervención nutricional ha supuesto una mejoría en la calidad de vida y descenso en días de hospitalización y mortalidad. Las indicaciones del soporte nutricional en el anciano vienen fundamentalmente derivadas de la presencia de desnutrición o de procesos médico-quirúrgicos, que impiden la ingesta mínima de nutrientes por vía oral. La nutrición enteral es el método más apropiado de suporte nutricional excepto en aquellos pacientes con incapacidad de utilizar el tracto gastrointestinal. La nutrición enteral es más fisiológica, segura, tan eficaz y más coste eefctiva que la nutrición parenteral. En la actualidad tenemos a nuestra disposición un gran número de fórmulas enterales que se adaptan a las diferentes situaciones clínicas. Los avances en material, diseño y tecnología de las sondas, bombas y los nuevos métodos de colocación de las sondas y accesos al tubo digestivo (gastrostomía endoscópica percutánea) han supuesto un avance espectacular y han mejorado extraordinariamente nuestra capacidad para utilizar la nutrición enteral con seguridad y comodidad para el paciente. Las complicaciones de la nutrición enteral revisten escasa relevancia clínica. Se debe prestar especial atención a las más frecuentes en el anciano: salida de la sonda, hiperglucemia, deshidratación, diarrea, estreñimiento y broncoaspiración. La aplicación de protocolos y cuidados de enfermería adecuados, disminuyen la incidencia y gravedad de estas potenciales complicaciones.
La tercera edad constituye una población de riesgo desde el punto de vista nutricional. La malnutrición es muy frecuente en el anciano y es secundaria a varios factores entre los que destacan: dietas restrictivas, disminución de la ingesta por alteraciones del gusto u olfato, alteraciones en dentadura, problemas socio económicos, inmovilidad, discapacidades, efecto secundario en enfermedades crónicas y uso de múltiples fármacos que alteran los procesos digestivos. La intervención nutricional ha supuesto una mejoría en la calidad de vida y descenso en días de hospitalización y mortalidad. Las indicaciones del soporte nutricional en el anciano vienen fundamentalmente derivadas de la presencia de desnutrición o de procesos médico-quirúrgicos, que impiden la ingesta mínima de nutrientes por vía oral. La nutrición enteral es el método más apropiado de suporte nutricional excepto en aquellos pacientes con incapacidad de utilizar el tracto gastrointestinal. La nutrición enteral es más fisiológica, segura, tan eficaz y más coste eefctiva que la nutrición parenteral. En la actualidad tenemos a nuestra disposición un gran número de fórmulas enterales que se adaptan a las diferentes situaciones clínicas. Los avances en material, diseño y tecnología de las sondas, bombas y los nuevos métodos de colocación de las sondas y accesos al tubo digestivo (gastrostomía endoscópica percutánea) han supuesto un avance espectacular y han mejorado extraordinariamente nuestra capacidad para utilizar la nutrición enteral con seguridad y comodidad para el paciente. Las complicaciones de la nutrición enteral revisten escasa relevancia clínica. Se debe prestar especial atención a las más frecuentes en el anciano: salida de la sonda, hiperglucemia, deshidratación, diarrea, estreñimiento y broncoaspiración. La aplicación de protocolos y cuidados de enfermería adecuados, disminuyen la incidencia y gravedad de estas potenciales complicaciones.
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