FIVE LAWS FOR INTEGRATING MEDICAL AND SOCIAL SERVICES: LESSONS FROM THE UNITED STATES AND THE UNITED KINGDOM
Saved in:
LEUTZ, W.N., FIVE LAWS FOR INTEGRATING MEDICAL AND SOCIAL SERVICES: LESSONS FROM THE UNITED STATES AND THE UNITED KINGDOM. MILBANK QUARTERLY, THE, Vol. 77, no. 1 (1999), p. 77-110.
Ref.
76670
Location:
SIIS R.979
Palabras clave:
Actividades profesionales, Atención sociosanitaria, Colaboración, Discapacidad, Experiencias, Organización y gestión, Política social, Reforma, Servicios y centros, Reino Unido, EE.UU.
Actividades profesionales, Atención sociosanitaria, Colaboración, Discapacidad, Experiencias, Organización y gestión, Política social, Reforma, Servicios y centros, Reino Unido, EE.UU.
Abstract:
El análisis de las experiencias desarrolladas en el marco sociosanitario en los Estados Unidos y Gran Bretaña permiten al autor del presente artículo sintetizar en cinco leyes generales las normas que es necesario tener en cuenta para afrontar con éxito un proceso de integración. La enunciación de cada una de las leyes es el siguiente: - Pueden integrarse todos los servicios para un colectivo determinado, o bien algunos servicios para todos los usuarios, pero no es posible integrar todos los servicios para todas las personas.- El gasto es previo a los resultados. La mejora en la calidad de los servicios y el ahorro en su financiación son realidades hipotéticas, alcanzables a largo plazo. - Cualquier intento de integración supone un esfuerzo adicional. Siempre resulta más sencillo preocuparse exclusivamente del trabajo propio que depender de una correcta coordinación con otras entidades y profesionales con los que puede haber muy poco en común. - No todo es integrable. La cuarta ley alerta sobre la imposibilidad de integrar servicios que, en ocasiones, responden a necesidades muy diversas y que tienen una justificación muy diferente.- Quien toma la iniciativa lleva la voz cantante. En los Estados Unidos y en Gran Bretaña, las iniciativas tendentes a la integración de servicios provienen fundamentalmente de los profesionales de los Servicios Sociales, y no de los responsables políticos de tales servicios ni de quienes los financian, y tampoco de los profesionales del mundo de la sanidad. Eso ha permitido a los primeros llevar la voz cantante a la hora de establecer las prioridades en el proceso de integración.
El análisis de las experiencias desarrolladas en el marco sociosanitario en los Estados Unidos y Gran Bretaña permiten al autor del presente artículo sintetizar en cinco leyes generales las normas que es necesario tener en cuenta para afrontar con éxito un proceso de integración. La enunciación de cada una de las leyes es el siguiente: - Pueden integrarse todos los servicios para un colectivo determinado, o bien algunos servicios para todos los usuarios, pero no es posible integrar todos los servicios para todas las personas.- El gasto es previo a los resultados. La mejora en la calidad de los servicios y el ahorro en su financiación son realidades hipotéticas, alcanzables a largo plazo. - Cualquier intento de integración supone un esfuerzo adicional. Siempre resulta más sencillo preocuparse exclusivamente del trabajo propio que depender de una correcta coordinación con otras entidades y profesionales con los que puede haber muy poco en común. - No todo es integrable. La cuarta ley alerta sobre la imposibilidad de integrar servicios que, en ocasiones, responden a necesidades muy diversas y que tienen una justificación muy diferente.- Quien toma la iniciativa lleva la voz cantante. En los Estados Unidos y en Gran Bretaña, las iniciativas tendentes a la integración de servicios provienen fundamentalmente de los profesionales de los Servicios Sociales, y no de los responsables políticos de tales servicios ni de quienes los financian, y tampoco de los profesionales del mundo de la sanidad. Eso ha permitido a los primeros llevar la voz cantante a la hora de establecer las prioridades en el proceso de integración.
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