INFLUENCIA DE LA INSTITUCIONALIZACION SOBRE EL CRECIMIENTO Y DESARROLLO INFANTIL: ANALISIS COMPARATIVO TRAS EL PASO DE UNA DECADA
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MUÑOZ, A., ET AL., INFLUENCIA DE LA INSTITUCIONALIZACION SOBRE EL CRECIMIENTO Y DESARROLLO INFANTIL: ANALISIS COMPARATIVO TRAS EL PASO DE UNA DECADA. BIENESTAR Y PROTECCION INFANTIL, Vol. III, no. 3 (1997), p. 333-351.
Ref.
66102
Location:
DFB R.1266 Archivo
Palabras clave:
Desarrollo infantil, Efectos, Estudio comparativo, Etiología, Infancia, Institucionalización, Menores, Pediatría
Desarrollo infantil, Efectos, Estudio comparativo, Etiología, Infancia, Institucionalización, Menores, Pediatría
Abstract:
En determinadas circunstancias familiares y sociales clásicamente se admitía que la institucionalización de un menor era una necesidad que al menos le libraba de algunos riesgos de 'la calle' y del 'abandono', pero la realidad de la vida en los centros de acogida llegó a significar otra lacra más que se sumaría al cúmulo de desdichas personales que algunos niños sufrían. Con las transformaciones vividas en el transcurso de los últimos años (económicas, sanitarias, sociales, jurídicas, etc.) se tenía la intuición de que en el momento actual, la institucionalización de un menor, en general, no representa en sí mismo un factor negativo que vaya a influir desfavorablemente sobre el niño. Para comprobar en parte esta hipótesis, estudiamos dos grupos de niños en régimen de acogida, un grupo inicial formado por 101 niños evaluados en el transcurso del año 1986 y otro grupo final integrado por 66 niños estudiados 10 años más tarde, 1996. A todos ellos se les aplicó una metodología que permitiera evaluar el crecimiento (antropometría: peso, talla, peso-talla, índice de masa corporal), el estado nutricional (pliegues cutáneos, densidad corporal, porcentaje de grasa corporal y peso de la grasa en gramos) y el desarrollo (psicometría: test de Boehm, CMMS, Raven y T.E.I.). Los datos fueron analizados mediante la aplicación del test de la 't' de Student. Como resultado de mayor interés se detectó la existencia de una situación más favorable en la valoración del segundo grupo, en la práctica totalidad de las variables estudiadas, demostrándose en consecuencia que la institucionalización por sí misma no va a ejercer una influencia negativa sobre la esfera infantil estudiada.
En determinadas circunstancias familiares y sociales clásicamente se admitía que la institucionalización de un menor era una necesidad que al menos le libraba de algunos riesgos de 'la calle' y del 'abandono', pero la realidad de la vida en los centros de acogida llegó a significar otra lacra más que se sumaría al cúmulo de desdichas personales que algunos niños sufrían. Con las transformaciones vividas en el transcurso de los últimos años (económicas, sanitarias, sociales, jurídicas, etc.) se tenía la intuición de que en el momento actual, la institucionalización de un menor, en general, no representa en sí mismo un factor negativo que vaya a influir desfavorablemente sobre el niño. Para comprobar en parte esta hipótesis, estudiamos dos grupos de niños en régimen de acogida, un grupo inicial formado por 101 niños evaluados en el transcurso del año 1986 y otro grupo final integrado por 66 niños estudiados 10 años más tarde, 1996. A todos ellos se les aplicó una metodología que permitiera evaluar el crecimiento (antropometría: peso, talla, peso-talla, índice de masa corporal), el estado nutricional (pliegues cutáneos, densidad corporal, porcentaje de grasa corporal y peso de la grasa en gramos) y el desarrollo (psicometría: test de Boehm, CMMS, Raven y T.E.I.). Los datos fueron analizados mediante la aplicación del test de la 't' de Student. Como resultado de mayor interés se detectó la existencia de una situación más favorable en la valoración del segundo grupo, en la práctica totalidad de las variables estudiadas, demostrándose en consecuencia que la institucionalización por sí misma no va a ejercer una influencia negativa sobre la esfera infantil estudiada.