“Lo primero, que nos dejen tranquilas”: sexu-lanaren estigma, indarkeriak eta erresistentziak
Shranjeno v:
Alonso, L., de Juan, E., “Lo primero, que nos dejen tranquilas”: sexu-lanaren estigma, indarkeriak eta erresistentziak. Zerbitzuan, n. 88, 2026, p. 33-48.
Ref.
609226
Lokacija:
SIIS Archivo (R.721)
Palabras clave:
Mujer, Prostitución, Exclusión social, Etiquetamiento, Barreras, Acceso, Servicios de apoyo, Servicios sociales, Intervención social, Violencia, Instituciones, Calidad de la atención, Organización y gestión, Crítica, País Vasco, España
Mujer, Prostitución, Exclusión social, Etiquetamiento, Barreras, Acceso, Servicios de apoyo, Servicios sociales, Intervención social, Violencia, Instituciones, Calidad de la atención, Organización y gestión, Crítica, País Vasco, España
Abstract:
Este artículo analiza cómo el estigma y las lógicas de criminalización del trabajo sexual inciden en la vida cotidiana y en los itinerarios por los servicios, desde un enfoque interseccional y feminista que sitúa las voces de las trabajadoras sexuales en el centro. Se trata de una investigación cualitativa que triangula entrevistas en profundidad, observación participante y etnografía digital, con análisis temático y un posicionamiento ético y autorreflexivo. El estigma produce silencio, culpa y trato diferencial; la criminalización incrementa la clandestinidad y las barreras de acceso a recursos sanitarios y sociales.<br><br>Al mismo tiempo, las prácticas de resistencia —reducción de daños, redes de autoorganización y saberes entre pares—, junto con las condiciones que las sostienen —identidad colectiva, espacios seguros y participación informada—, fortalecen la agencia. En el ámbito de los servicios sociales, la acogida no estigmatizante, las derivaciones seguras y la coordinación comunitaria son claves; de hecho, las intervenciones basadas en la despenalización y el enfoque de derechos tienden a ofrecer mejores resultados.
Este artículo analiza cómo el estigma y las lógicas de criminalización del trabajo sexual inciden en la vida cotidiana y en los itinerarios por los servicios, desde un enfoque interseccional y feminista que sitúa las voces de las trabajadoras sexuales en el centro. Se trata de una investigación cualitativa que triangula entrevistas en profundidad, observación participante y etnografía digital, con análisis temático y un posicionamiento ético y autorreflexivo. El estigma produce silencio, culpa y trato diferencial; la criminalización incrementa la clandestinidad y las barreras de acceso a recursos sanitarios y sociales.<br><br>Al mismo tiempo, las prácticas de resistencia —reducción de daños, redes de autoorganización y saberes entre pares—, junto con las condiciones que las sostienen —identidad colectiva, espacios seguros y participación informada—, fortalecen la agencia. En el ámbito de los servicios sociales, la acogida no estigmatizante, las derivaciones seguras y la coordinación comunitaria son claves; de hecho, las intervenciones basadas en la despenalización y el enfoque de derechos tienden a ofrecer mejores resultados.