Atlas de la pobreza energética en España

Gardado en:
Tomás, M., et al., Atlas de la pobreza energética en España. Leioa, Observatorio de la Transición Energética y la Acción climática (OTEA), 2026, 42 p.
Ref. 609119
Localización: SIIS Archivo
Palabras clave:
Pobreza energética, Hogares, Características, Nivel de ingresos, Instrumentos técnicos, Políticas públicas, Recomendaciones, España
Resumo:
El documento presenta el primer Atlas de la Pobreza Energética de España, elaborado por OTEA y BC3, con el objetivo de medir y localizar territorialmente la vulnerabilidad energética de los hogares a escala muy detallada, hasta la sección censal. El atlas analiza el gasto energético doméstico y la carga energética, entendida como el peso del gasto energético sobre la renta del hogar, para identificar zonas donde el pago de electricidad, gas u otros combustibles supone un esfuerzo especialmente elevado. El informe muestra que el gasto energético no se distribuye de forma homogénea: depende del clima, el acceso a redes de gas, la antigüedad y eficiencia de las viviendas, la renta de los hogares y el tipo de territorio. Los mapas incluidos evidencian contrastes entre zonas urbanas y rurales, entre áreas frías y cálidas, y dentro de las propias ciudades, donde barrios con menor renta o viviendas más antiguas pueden concentrar mayor riesgo de pobreza energética.<br><br>La principal conclusión es que la pobreza energética no puede medirse solo por cuánto gastan los hogares, sino por el esfuerzo relativo que ese gasto supone según sus ingresos y condiciones residenciales. Por ello, el atlas permite detectar áreas críticas donde coinciden baja renta, alta carga energética y viviendas antiguas o menos eficientes, lo que resulta útil para orientar políticas públicas más precisas: ayudas directas, rehabilitación energética, mejora de la eficiencia de edificios, apoyo a hogares vulnerables y adaptación de medidas a realidades locales. El informe también destaca el potencial de esta herramienta para futuras ediciones, incorporando otros indicadores de pobreza energética y transporte, y subraya que disponer de información territorial fina permite priorizar intervenciones donde el impacto social y energético puede ser mayor.