How can co‑ordination improve long‑term care delivery?
Gespeichert in:
Kim, S., How can co‑ordination improve long‑term care delivery?. Serie: OECD Health Working Papers n. Vol. 192, Paris, OECD, 2026, 74 p.
Ref.
608744
Standort:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Personas mayores, Cuidados de larga duración, Personal, Financiación, Coordinación administrativa, Política sanitaria, Estudio comparativo, Canadá, Costa Rica, Japón, Francia
Personas mayores, Cuidados de larga duración, Personal, Financiación, Coordinación administrativa, Política sanitaria, Estudio comparativo, Canadá, Costa Rica, Japón, Francia
Abstract:
Este documento analiza diferentes políticas para mejorar la coordinación de los servicios de salud y atención entre distintos niveles de gobierno, proveedores y organizaciones, con el fin de ayudar a las personas a realizar sus actividades cotidianas (atención a largo plazo, ALP). Se basa principalmente en cuatro estudios de caso: Canadá (Quebec), Costa Rica, Francia y Japón, que representan diversos modelos de ALP en diferentes etapas de implementación. Analiza cuatro dimensiones políticas clave: gobernanza, financiación, personal y mecanismos para el intercambio de datos en el sector de la ALP.<br><br> Concluye que los mecanismos de coordinación son importantes para garantizar una atención adecuada en los distintos sectores (coordinación horizontal) y asegurar la alineación entre los diferentes niveles de gobierno (coordinación vertical). La puesta en común de fondos de los sectores de salud y atención social para el sistema de ALP, así como los incentivos financieros para reducir la duplicación de esfuerzos y fomentar el trabajo conjunto, también se utilizan en diversos países para promover la coordinación de la atención.<br><br> Los países también recurren a diversas estrategias de gestión de personal para apoyar la coordinación de la atención, que incluyen la asignación de gestores o coordinadores de atención, la capacitación en atención multidisciplinaria y el establecimiento de vías de atención más estructuradas o puntos de acceso únicos para que los beneficiarios reciban servicios o tengan derecho a la ayuda pública para la atención. Garantizar el intercambio de datos y la interoperabilidad de los sistemas operativos de diferentes proveedores también facilita la coordinación de la atención y los estándares de calidad, si bien su desarrollo presenta dificultades.
Este documento analiza diferentes políticas para mejorar la coordinación de los servicios de salud y atención entre distintos niveles de gobierno, proveedores y organizaciones, con el fin de ayudar a las personas a realizar sus actividades cotidianas (atención a largo plazo, ALP). Se basa principalmente en cuatro estudios de caso: Canadá (Quebec), Costa Rica, Francia y Japón, que representan diversos modelos de ALP en diferentes etapas de implementación. Analiza cuatro dimensiones políticas clave: gobernanza, financiación, personal y mecanismos para el intercambio de datos en el sector de la ALP.<br><br> Concluye que los mecanismos de coordinación son importantes para garantizar una atención adecuada en los distintos sectores (coordinación horizontal) y asegurar la alineación entre los diferentes niveles de gobierno (coordinación vertical). La puesta en común de fondos de los sectores de salud y atención social para el sistema de ALP, así como los incentivos financieros para reducir la duplicación de esfuerzos y fomentar el trabajo conjunto, también se utilizan en diversos países para promover la coordinación de la atención.<br><br> Los países también recurren a diversas estrategias de gestión de personal para apoyar la coordinación de la atención, que incluyen la asignación de gestores o coordinadores de atención, la capacitación en atención multidisciplinaria y el establecimiento de vías de atención más estructuradas o puntos de acceso únicos para que los beneficiarios reciban servicios o tengan derecho a la ayuda pública para la atención. Garantizar el intercambio de datos y la interoperabilidad de los sistemas operativos de diferentes proveedores también facilita la coordinación de la atención y los estándares de calidad, si bien su desarrollo presenta dificultades.