El envejecimiento de las personas con problemas de salud mental en la CAE. Conclusiones del estudio = Buruko osasun arazoak dituzten pertsonen zahartzea EAEn. Azterlanaren ondorioak
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El envejecimiento de las personas con problemas de salud mental en la CAE. Conclusiones del estudio = Buruko osasun arazoak dituzten pertsonen zahartzea EAEn. Azterlanaren ondorioak. Laudio-Llodio, Salud Mental Euskadi, 2025, 8 p., or.
Ref.
604800
Location:
SIIS Archivo / DFB Archivo
Palabras clave:
Enfermedades mentales, Ansiedad, Trastornos de la conducta, Efectos, Soledad, Esperanza de vida, Envejecimiento, Promoción, Calidad de vida, Características población, Recomendaciones, País Vasco, España
Enfermedades mentales, Ansiedad, Trastornos de la conducta, Efectos, Soledad, Esperanza de vida, Envejecimiento, Promoción, Calidad de vida, Características población, Recomendaciones, País Vasco, España
Abstract:
En Euskadi, las personas con problemas de salud mental están envejeciendo, y lo hacen con más dificultades que el resto de la población. El informe de Salud Mental Euskadi revela que su esperanza de vida es entre 10 y 20 años menor, y que el envejecimiento llega marcado por la soledad, la precariedad y la falta de apoyos adecuados. A menudo quedan fuera de los recursos sociales y sanitarios, pensados para personas mayores sin trastorno mental o para jóvenes con diagnóstico reciente. El estudio reclama una mirada integral: que se promueva la salud física y emocional, se refuercen las redes comunitarias y se diseñen servicios centrados en la persona. Envejecer con un problema de salud mental no debería significar hacerlo en aislamiento o sin dignidad. Este informe es una llamada a construir un sistema de cuidados que acompañe de verdad todas las etapas de la vida.
En Euskadi, las personas con problemas de salud mental están envejeciendo, y lo hacen con más dificultades que el resto de la población. El informe de Salud Mental Euskadi revela que su esperanza de vida es entre 10 y 20 años menor, y que el envejecimiento llega marcado por la soledad, la precariedad y la falta de apoyos adecuados. A menudo quedan fuera de los recursos sociales y sanitarios, pensados para personas mayores sin trastorno mental o para jóvenes con diagnóstico reciente. El estudio reclama una mirada integral: que se promueva la salud física y emocional, se refuercen las redes comunitarias y se diseñen servicios centrados en la persona. Envejecer con un problema de salud mental no debería significar hacerlo en aislamiento o sin dignidad. Este informe es una llamada a construir un sistema de cuidados que acompañe de verdad todas las etapas de la vida.