15º Informe sobre el Estado de la Pobreza. Ceuta
Saved in:
Sanz, A., et al., 15º Informe sobre el Estado de la Pobreza. Ceuta. Madrid, EAPN España, 2025, 32 p.
Ref.
604601
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Pobreza, Exclusión social, Desigualdad social, Hogares, Nivel de ingresos, Situación socioeconómica, Trabajo, Desempleo, Condiciones de vida, Vivienda, Umbral, Riesgo, Sexo, Edad, Política social, Efectos, Indicadores, Evaluación, Evolución, Datos estadísticos, España, Ceuta
Pobreza, Exclusión social, Desigualdad social, Hogares, Nivel de ingresos, Situación socioeconómica, Trabajo, Desempleo, Condiciones de vida, Vivienda, Umbral, Riesgo, Sexo, Edad, Política social, Efectos, Indicadores, Evaluación, Evolución, Datos estadísticos, España, Ceuta
Abstract:
El Informe AROPE 2025 sobre la ciudad autónoma de Ceuta, evidencia una situación de pobreza y exclusión social estructuralmente elevada y persistente, que coloca a Ceuta de manera consistente entre los territorios con peores indicadores sociales de España. En 2024, el 42,9 % de la población ceutí —unas 35.000 personas— se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE), manteniendo niveles casi idénticos a los de los últimos quince años y más de 17 puntos por encima de la media nacional (25,8 %). La tasa de pobreza alcanza el 34,6 %, la pobreza severa el 15,6 % y la carencia material y social severa (14 %), todos ellos valores que duplican los promedios estatales, mientras que la baja intensidad laboral (21,9 %) refleja una fuerte precariedad del empleo. Los menores de edad (66,4 %) y los hogares con hijos (54,8 %) son los colectivos más afectados, con una pobreza infantil que rebasa el doble de la media española. La desigualdad también se sitúa en niveles muy altos —índice de Gini de 39,9 y relación S80/S20 de 7,6—, mientras que la renta media per cápita (13.403 €) sigue entre las más bajas del país y se mantiene estancada desde 2019. En vivienda, más del 26 % de los hogares no puede mantener su vivienda a temperatura adecuada, el 10 % sufre falta de espacio y un 50 % carece de capacidad para afrontar gastos imprevistos, reflejando una grave vulnerabilidad habitacional y energética. El informe destaca que, aunque las transferencias públicas —especialmente pensiones y prestaciones por jubilación— reducen la pobreza de forma significativa (más de 14,6 puntos), las ayudas familiares, de vivienda y garantía de rentas tienen muy escaso alcance (0,6 %), lo que limita la eficacia del sistema de protección social. En conjunto, el estudio concluye que Ceuta enfrenta una realidad socioeconómica de pobreza crónica, caracterizada por altas tasas de desempleo (27,5 %), desigualdad intergeneracional y de género, debilidad institucional y una dependencia casi total de las transferencias estatales para mitigar el impacto de la exclusión, por lo que urge una revisión estructural de las políticas de empleo, vivienda y cohesión social, con enfoque integral y sostenibilidad a largo plazo para cumplir los compromisos de la Agenda 2030.
El Informe AROPE 2025 sobre la ciudad autónoma de Ceuta, evidencia una situación de pobreza y exclusión social estructuralmente elevada y persistente, que coloca a Ceuta de manera consistente entre los territorios con peores indicadores sociales de España. En 2024, el 42,9 % de la población ceutí —unas 35.000 personas— se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE), manteniendo niveles casi idénticos a los de los últimos quince años y más de 17 puntos por encima de la media nacional (25,8 %). La tasa de pobreza alcanza el 34,6 %, la pobreza severa el 15,6 % y la carencia material y social severa (14 %), todos ellos valores que duplican los promedios estatales, mientras que la baja intensidad laboral (21,9 %) refleja una fuerte precariedad del empleo. Los menores de edad (66,4 %) y los hogares con hijos (54,8 %) son los colectivos más afectados, con una pobreza infantil que rebasa el doble de la media española. La desigualdad también se sitúa en niveles muy altos —índice de Gini de 39,9 y relación S80/S20 de 7,6—, mientras que la renta media per cápita (13.403 €) sigue entre las más bajas del país y se mantiene estancada desde 2019. En vivienda, más del 26 % de los hogares no puede mantener su vivienda a temperatura adecuada, el 10 % sufre falta de espacio y un 50 % carece de capacidad para afrontar gastos imprevistos, reflejando una grave vulnerabilidad habitacional y energética. El informe destaca que, aunque las transferencias públicas —especialmente pensiones y prestaciones por jubilación— reducen la pobreza de forma significativa (más de 14,6 puntos), las ayudas familiares, de vivienda y garantía de rentas tienen muy escaso alcance (0,6 %), lo que limita la eficacia del sistema de protección social. En conjunto, el estudio concluye que Ceuta enfrenta una realidad socioeconómica de pobreza crónica, caracterizada por altas tasas de desempleo (27,5 %), desigualdad intergeneracional y de género, debilidad institucional y una dependencia casi total de las transferencias estatales para mitigar el impacto de la exclusión, por lo que urge una revisión estructural de las políticas de empleo, vivienda y cohesión social, con enfoque integral y sostenibilidad a largo plazo para cumplir los compromisos de la Agenda 2030.