Short-term rentals: measuring impact and shaping policies. A report on the international social housing festival session
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Arcarons, A., et al., Short-term rentals: measuring impact and shaping policies. A report on the international social housing festival session. Barcelona, Observatori Metropolità de l’Habitatge de Barcelona, 2025, 38 p.
Ref.
604562
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Vivienda, Política de vivienda, Política social, Inclusión, Resultados
Vivienda, Política de vivienda, Política social, Inclusión, Resultados
Abstract:
Este informe analiza de forma integral el impacto de los alquileres de corta duración (STR) en varias ciudades europeas —Portugal, Luxemburgo, Ámsterdam y Barcelona—, así como la evolución de sus marcos normativos y las estrategias para equilibrar los intereses del turismo con el derecho a la vivienda. En la introducción se contextualiza el auge de las plataformas como Airbnb y la creciente preocupación por sus efectos en la asequibilidad, disponibilidad y cohesión urbana, destacando que la nueva regulación de la Unión Europea (que entra en vigor en 2026) busca transparencia en la compartición de datos, pero deja las medidas concretas en manos de los Estados y municipios. El caso de Portugal muestra un proceso progresivo de descentralización desde 2008, donde las municipalidades han adquirido protagonismo a través de Zonas de Contención y Zonas de Crecimiento Sostenible, combinando políticas de vivienda y turismo basadas en datos. En Luxemburgo, el estudio del instituto LISER revela la expansión de modalidades como el co-living y los STR digitales, caracterizadas por altos precios, concentración en Luxemburgo capital y un público de jóvenes profesionales, además de la necesidad de nuevas definiciones estadísticas y regulatorias. En Ámsterdam, la masificación del turismo (23 millones de visitantes en 2024) llevó a una política de control estricto: límites de noches, licencias obligatorias, sanciones severas y cooperación con plataformas digitales, logrando reducir las viviendas en alquiler turístico de 12.000 a menos de 4.000. Finalmente, el Observatorio Metropolitano de Vivienda de Barcelona documenta cómo la ciudad, tras una década de crecimiento de apartamentos turísticos, ha estabilizado el número de licencias (10.327) y reducido la oferta ilegal mediante inspecciones y la aplicación del Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT), además de un anuncio de eliminación progresiva de las licencias en cuatro años para reconvertir usos hacia la vivienda permanente. En conjunto, el informe concluye que los STR representan un desafío común para la sostenibilidad urbana en Europa, exigiendo marcos normativos flexibles, coordinados y basados en evidencia para proteger el acceso a la vivienda sin sofocar la vitalidad económica derivada del turismo.
Este informe analiza de forma integral el impacto de los alquileres de corta duración (STR) en varias ciudades europeas —Portugal, Luxemburgo, Ámsterdam y Barcelona—, así como la evolución de sus marcos normativos y las estrategias para equilibrar los intereses del turismo con el derecho a la vivienda. En la introducción se contextualiza el auge de las plataformas como Airbnb y la creciente preocupación por sus efectos en la asequibilidad, disponibilidad y cohesión urbana, destacando que la nueva regulación de la Unión Europea (que entra en vigor en 2026) busca transparencia en la compartición de datos, pero deja las medidas concretas en manos de los Estados y municipios. El caso de Portugal muestra un proceso progresivo de descentralización desde 2008, donde las municipalidades han adquirido protagonismo a través de Zonas de Contención y Zonas de Crecimiento Sostenible, combinando políticas de vivienda y turismo basadas en datos. En Luxemburgo, el estudio del instituto LISER revela la expansión de modalidades como el co-living y los STR digitales, caracterizadas por altos precios, concentración en Luxemburgo capital y un público de jóvenes profesionales, además de la necesidad de nuevas definiciones estadísticas y regulatorias. En Ámsterdam, la masificación del turismo (23 millones de visitantes en 2024) llevó a una política de control estricto: límites de noches, licencias obligatorias, sanciones severas y cooperación con plataformas digitales, logrando reducir las viviendas en alquiler turístico de 12.000 a menos de 4.000. Finalmente, el Observatorio Metropolitano de Vivienda de Barcelona documenta cómo la ciudad, tras una década de crecimiento de apartamentos turísticos, ha estabilizado el número de licencias (10.327) y reducido la oferta ilegal mediante inspecciones y la aplicación del Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT), además de un anuncio de eliminación progresiva de las licencias en cuatro años para reconvertir usos hacia la vivienda permanente. En conjunto, el informe concluye que los STR representan un desafío común para la sostenibilidad urbana en Europa, exigiendo marcos normativos flexibles, coordinados y basados en evidencia para proteger el acceso a la vivienda sin sofocar la vitalidad económica derivada del turismo.
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