ESPAD Report 2024: Results from the European School Survey Project on Alcohol and Other Drugs
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The ESPAD Group, ESPAD Report 2024: Results from the European School Survey Project on Alcohol and Other Drugs. Luxemburgo, EUDA Joint Publications, 2025, 145 p.
Ref.
604559
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SIIS Archivo
Palabras clave:
Drogodependencias, Alcohol, Tabaco, Nicotina de sustitución, Drogas ilegales, Adicción conductual, Ludopatía, Nuevas tecnologías, Internet, Adolescentes, Acceso, Consumo, Datos estadísticos, Evolución, Europa
Drogodependencias, Alcohol, Tabaco, Nicotina de sustitución, Drogas ilegales, Adicción conductual, Ludopatía, Nuevas tecnologías, Internet, Adolescentes, Acceso, Consumo, Datos estadísticos, Evolución, Europa
抄録:
Este informe ofrece una visión exhaustiva sobre los patrones de consumo de sustancias y conductas de riesgo entre 113.882 estudiantes de 15 a 16 años de 37 países europeos, marcando los 30 años del proyecto. El estudio analiza la disponibilidad percibida, edad de inicio y prevalencia del uso de tabaco, cigarrillos electrónicos, alcohol, drogas ilícitas, fármacos sin prescripción, inhalantes y nuevas sustancias psicoactivas, además de examinar conductas no relacionadas con sustancias como el juego, los videojuegos, el uso de redes sociales y el bienestar mental. Los resultados muestran que el alcohol y los cigarrillos electrónicos son las sustancias más accesibles, con un aumento del uso de vapeo frente a la caída del tabaquismo tradicional; el cannabis sigue siendo la droga ilícita más consumida (12%), aunque con una tendencia general a la baja; y crece el uso no médico de fármacos, sobre todo entre las chicas. También se detectan patrones preocupantes de juego y uso excesivo de redes sociales, especialmente entre varones en el caso del gaming y entre mujeres en redes sociales. El informe incluye, por primera vez, un análisis del bienestar mental, revelando que solo el 59% de los adolescentes reporta un buen estado mental —con peores cifras entre las chicas y en países afectados por conflictos como Ucrania—, y un estudio sobre la participación en programas preventivos, donde el 72% declara haber participado en actividades de sensibilización o entrenamiento en habilidades sociales, aunque con diferencias regionales y de género. En conjunto, el informe subraya una digitalización creciente de los riesgos, una convergencia de las brechas de género en el consumo y la necesidad urgente de reforzar políticas de prevención integradas, basadas en evidencia y adaptadas a las nuevas realidades digitales y emocionales de la juventud europea.
Este informe ofrece una visión exhaustiva sobre los patrones de consumo de sustancias y conductas de riesgo entre 113.882 estudiantes de 15 a 16 años de 37 países europeos, marcando los 30 años del proyecto. El estudio analiza la disponibilidad percibida, edad de inicio y prevalencia del uso de tabaco, cigarrillos electrónicos, alcohol, drogas ilícitas, fármacos sin prescripción, inhalantes y nuevas sustancias psicoactivas, además de examinar conductas no relacionadas con sustancias como el juego, los videojuegos, el uso de redes sociales y el bienestar mental. Los resultados muestran que el alcohol y los cigarrillos electrónicos son las sustancias más accesibles, con un aumento del uso de vapeo frente a la caída del tabaquismo tradicional; el cannabis sigue siendo la droga ilícita más consumida (12%), aunque con una tendencia general a la baja; y crece el uso no médico de fármacos, sobre todo entre las chicas. También se detectan patrones preocupantes de juego y uso excesivo de redes sociales, especialmente entre varones en el caso del gaming y entre mujeres en redes sociales. El informe incluye, por primera vez, un análisis del bienestar mental, revelando que solo el 59% de los adolescentes reporta un buen estado mental —con peores cifras entre las chicas y en países afectados por conflictos como Ucrania—, y un estudio sobre la participación en programas preventivos, donde el 72% declara haber participado en actividades de sensibilización o entrenamiento en habilidades sociales, aunque con diferencias regionales y de género. En conjunto, el informe subraya una digitalización creciente de los riesgos, una convergencia de las brechas de género en el consumo y la necesidad urgente de reforzar políticas de prevención integradas, basadas en evidencia y adaptadas a las nuevas realidades digitales y emocionales de la juventud europea.