Gut-brain nexus: mapping multimodal links to neurodegeneration at biobank scale

Salvato in:
Shafieinouri, M., et al., Gut-brain nexus: mapping multimodal links to neurodegeneration at biobank scale. Science Advances, vol. 11, n. 35, 2025, 19 p.
Ref. 604541
Localizzazione: SIIS Archivo
Palabras clave:
Personas mayores, Enfermedad de Alzheimer, Enfermedad de Parkinson, Factor de riesgo, Enfermedades del sistema digestivo, Diagnóstico
Abstract:
Este artículo científico presenta el mayor estudio hasta la fecha sobre la conexión entre los sistemas digestivo, endocrino, metabólico y neurológico en relación con el riesgo de desarrollar Alzheimer y Parkinson. Utilizando datos de tres grandes biobancos —UK Biobank, SAIL y FinnGen— que incluyen millones de registros clínicos, genéticos y proteómicos, los investigadores identificaron 14 trastornos del eje intestino-cerebro significativamente asociados con mayor riesgo de Alzheimer y 7 con Parkinson, entre ellos la diabetes mellitus (insulinodependiente y no insulinodependiente), la deficiencia de vitamina D, trastornos intestinales funcionales, gastritis, colitis, alteraciones electrolíticas, y enfermedades metabólicas lipídicas. El estudio demostró que estas condiciones pueden preceder el diagnóstico neurológico en 10 a 15 años, sugiriendo un papel causal o preclínico en la neurodegeneración. Además, los análisis genéticos mostraron que las personas con estas comorbilidades presentan menor riesgo poligénico, lo que indica una contribución más fuerte de factores ambientales o fisiológicos que genéticos. Los perfiles proteómicos revelaron alteraciones distintivas en biomarcadores plasmáticos asociados a la inflamación, metabolismo y homeostasis inmunológica en individuos con Alzheimer o Parkinson y trastornos digestivos concomitantes. Modelos predictivos multimodales —combinando datos clínicos, genómicos y proteómicos— superaron a los modelos unidimensionales en la clasificación de riesgo de enfermedad, evidenciando la utilidad de integrar distintos niveles biológicos. Los autores concluyen que el deterioro del eje intestino-cerebro actúa como un factor sistémico clave en la aparición y progresión de enfermedades neurodegenerativas, abriendo nuevas oportunidades para la prevención temprana, el diagnóstico personalizado y el desarrollo de terapias dirigidas a la microbiota, el metabolismo y el sistema inmunitario.