The state of ageing in 2025
Saved in:
The state of ageing in 2025. Londres, Centre for Ageing Better, 2025, 17 p.
Ref.
604378
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Personas mayores, Envejecimiento, Condiciones de vida, Características población, Factores socioeconómicos, Desigualdad social, Minorías, Etnia, Exclusión social, Pobreza, Salud, Bienestar, Vivienda, Mercado de trabajo, Edadismo, Barreras, Políticas públicas, Datos estadísticos, Reino Unido
Personas mayores, Envejecimiento, Condiciones de vida, Características población, Factores socioeconómicos, Desigualdad social, Minorías, Etnia, Exclusión social, Pobreza, Salud, Bienestar, Vivienda, Mercado de trabajo, Edadismo, Barreras, Políticas públicas, Datos estadísticos, Reino Unido
Abstract:
Este informe ofrece un exhaustivo análisis sobre la situación del envejecimiento en Inglaterra, mostrando tanto avances como profundas desigualdades territoriales, económicas y sociales que condicionan la calidad de vida en la vejez. Aunque cada vez más personas viven hasta los 70, 80 y 90 años con buena salud y contribuyen activamente a sus comunidades, millones no disfrutan de un envejecimiento digno debido a la pobreza, la vivienda inadecuada, la mala salud y la exclusión social. El informe destaca un marcado desequilibrio Norte-Sur, donde la esperanza y calidad de vida pueden variar hasta 10 años según el lugar de nacimiento, con regiones del norte más afectadas por la enfermedad, el desempleo y la precariedad. Se estima que 2,3 millones de mayores viven en hogares inseguros o insalubres, muchos de ellos propietarios, y que la esperanza de vida saludable ha disminuido en los últimos años. El documento también evidencia una brecha creciente en empleo y pobreza: el “castigo por edad” (diferencia en tasa de empleo entre 35–49 y 50–65 años) alcanza casi 20 puntos porcentuales en algunas regiones, y uno de cada cinco pensionistas vive en pobreza relativa, cifra que aumenta entre las mujeres, minorías étnicas y mayores de 85 años. A ello se suma el impacto del edadismo, que limita oportunidades laborales y sociales, y la brecha digital que agrava el aislamiento. Pese a ello, el informe resalta el valor de las comunidades solidarias y del voluntariado en la cohesión social. En sus recomendaciones, exige al gobierno británico un Comisionado para las Personas Mayores y el Envejecimiento, una estrategia nacional de envejecimiento saludable, la mejora de la calidad y accesibilidad de la vivienda, políticas activas de empleo para mayores de 50 años y una lucha efectiva contra el edadismo estructural, afirmando que el envejecimiento equitativo no será posible sin abordar las desigualdades regionales y sociales que lo determinan.
Este informe ofrece un exhaustivo análisis sobre la situación del envejecimiento en Inglaterra, mostrando tanto avances como profundas desigualdades territoriales, económicas y sociales que condicionan la calidad de vida en la vejez. Aunque cada vez más personas viven hasta los 70, 80 y 90 años con buena salud y contribuyen activamente a sus comunidades, millones no disfrutan de un envejecimiento digno debido a la pobreza, la vivienda inadecuada, la mala salud y la exclusión social. El informe destaca un marcado desequilibrio Norte-Sur, donde la esperanza y calidad de vida pueden variar hasta 10 años según el lugar de nacimiento, con regiones del norte más afectadas por la enfermedad, el desempleo y la precariedad. Se estima que 2,3 millones de mayores viven en hogares inseguros o insalubres, muchos de ellos propietarios, y que la esperanza de vida saludable ha disminuido en los últimos años. El documento también evidencia una brecha creciente en empleo y pobreza: el “castigo por edad” (diferencia en tasa de empleo entre 35–49 y 50–65 años) alcanza casi 20 puntos porcentuales en algunas regiones, y uno de cada cinco pensionistas vive en pobreza relativa, cifra que aumenta entre las mujeres, minorías étnicas y mayores de 85 años. A ello se suma el impacto del edadismo, que limita oportunidades laborales y sociales, y la brecha digital que agrava el aislamiento. Pese a ello, el informe resalta el valor de las comunidades solidarias y del voluntariado en la cohesión social. En sus recomendaciones, exige al gobierno británico un Comisionado para las Personas Mayores y el Envejecimiento, una estrategia nacional de envejecimiento saludable, la mejora de la calidad y accesibilidad de la vivienda, políticas activas de empleo para mayores de 50 años y una lucha efectiva contra el edadismo estructural, afirmando que el envejecimiento equitativo no será posible sin abordar las desigualdades regionales y sociales que lo determinan.