Effectiveness of nurse-initiated smoking cessation intervention: a systematic review and meta-analysis
Збережено в:
Eun-Hye, L., Hea-Jin, Y., Effectiveness of nurse-initiated smoking cessation intervention: a systematic review and meta-analysis. Substance Abuse Treatment, Prevention, and Policy, vol. 20:18, 2025, 13 p.
Ref.
603723
Локація:
SIIS Archivo (R.1834)
Palabras clave:
Drogodependencias, Tabaco, Tabaquismo, Nicotina, Consumo, Mortalidad, Datos estadísticos, Canadá
Drogodependencias, Tabaco, Tabaquismo, Nicotina, Consumo, Mortalidad, Datos estadísticos, Canadá
Короткий огляд:
Fumar continúa siendo una de las principales causas de enfermedad y mortalidad prevenible a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud estima que el consumo de tabaco provoca cerca de 8 millones de muertes cada año, de las cuales más de 1 millón corresponden a personas no fumadoras expuestas al humo de segunda mano. <br><br> A pesar de los esfuerzos sostenidos en materia de salud pública, muchas personas continúan fumando, lo que evidencia la necesidad urgente de estrategias eficaces de prevención e intervención. <br><br> El tabaquismo está estrechamente vinculado con distintos tipos de cáncer, entre ellos el cáncer de pulmón, así como con múltiples enfermedades crónicas que afectan los sistemas respiratorio, cardiovascular y gastrointestinal, lo que lo convierte en una de las causas más evitables de muerte prematura y discapacidad. <br><br> Las sustancias nocivas presentes en el tabaco incrementan el estrés oxidativo en el organismo y desencadenan respuestas inflamatorias que derivan en daño tisular y mutaciones genéticas, factores determinantes en el desarrollo del cáncer. <br><br> Asimismo, fumar altera la función de las células endoteliales en los vasos sanguíneos, favoreciendo la aparición de enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis y aumentando de forma significativa el riesgo de accidente cerebrovascular e infarto de miocardio. <br><br> El impacto del tabaco no se limita únicamente a la salud física. También repercute en la salud mental, con evidencias que muestran una asociación entre el tabaquismo y mayores niveles de ansiedad, depresión y estrés.
Fumar continúa siendo una de las principales causas de enfermedad y mortalidad prevenible a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud estima que el consumo de tabaco provoca cerca de 8 millones de muertes cada año, de las cuales más de 1 millón corresponden a personas no fumadoras expuestas al humo de segunda mano. <br><br> A pesar de los esfuerzos sostenidos en materia de salud pública, muchas personas continúan fumando, lo que evidencia la necesidad urgente de estrategias eficaces de prevención e intervención. <br><br> El tabaquismo está estrechamente vinculado con distintos tipos de cáncer, entre ellos el cáncer de pulmón, así como con múltiples enfermedades crónicas que afectan los sistemas respiratorio, cardiovascular y gastrointestinal, lo que lo convierte en una de las causas más evitables de muerte prematura y discapacidad. <br><br> Las sustancias nocivas presentes en el tabaco incrementan el estrés oxidativo en el organismo y desencadenan respuestas inflamatorias que derivan en daño tisular y mutaciones genéticas, factores determinantes en el desarrollo del cáncer. <br><br> Asimismo, fumar altera la función de las células endoteliales en los vasos sanguíneos, favoreciendo la aparición de enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis y aumentando de forma significativa el riesgo de accidente cerebrovascular e infarto de miocardio. <br><br> El impacto del tabaco no se limita únicamente a la salud física. También repercute en la salud mental, con evidencias que muestran una asociación entre el tabaquismo y mayores niveles de ansiedad, depresión y estrés.