Drug burden index of people ageing with intellectual disability and cognitive complaints attending a specialist memory service
保存先:
Vaughan, R., et al., Drug burden index of people ageing with intellectual disability and cognitive complaints attending a specialist memory service. Journal of Intellectual Disability Research, vol. 68, n. 12, 2024, p. 1386-1395.
Ref.
603266
配架場所:
SIIS Archivo (R.104)
Palabras clave:
Personas mayores, Envejecimiento, Discapacidad intelectual, Esperanza de vida, Calidad de vida, Fármacos, Mortalidad
Personas mayores, Envejecimiento, Discapacidad intelectual, Esperanza de vida, Calidad de vida, Fármacos, Mortalidad
抄録:
Con el incremento de la esperanza de vida en personas con discapacidad intelectual, se vuelve prioritario garantizar una buena calidad de vida en las etapas avanzadas. <br><br> Uno de los aspectos clave en este sentido es la gestión adecuada del tratamiento farmacológico, especialmente en lo que respecta a medicamentos con propiedades sedantes o anticolinérgicas, cuyos efectos adversos se intensifican en la población mayor con DI. <br><br> Las personas adultas mayores presentan una sensibilidad aumentada a los fármacos con actividad anticolinérgica, lo que puede traducirse en consecuencias clínicas relevantes. <br><br> Entre los efectos adversos más comunes se encuentran la sequedad bucal, la disminución de la motilidad gástrica, los trastornos visuales y la sedación. <br><br> En el caso de las personas con discapacidad intelectual, estas manifestaciones pueden empeorar síntomas preexistentes o provocar nuevas complicaciones, como dificultades en la comunicación, estreñimiento persistente o riesgo elevado de caídas. <br><br> Diversos estudios han vinculado una alta carga anticolinérgica con un aumento en la mortalidad, especialmente en personas con deterioro cognitivo leve o demencia. <br><br> Asimismo, el uso de medicamentos sedantes se ha asociado con un mayor grado de fragilidad, así como con un descenso en la capacidad funcional para llevar a cabo actividades instrumentales de la vida diaria. <br><br> Estos hallazgos subrayan la importancia de revisar de forma periódica los tratamientos farmacológicos en personas mayores con discapacidad intelectual, con el objetivo de minimizar los riesgos derivados del uso de fármacos con efectos anticolinérgicos o sedantes, optimizar el estado funcional y preservar al máximo la calidad de vida en el envejecimiento.
Con el incremento de la esperanza de vida en personas con discapacidad intelectual, se vuelve prioritario garantizar una buena calidad de vida en las etapas avanzadas. <br><br> Uno de los aspectos clave en este sentido es la gestión adecuada del tratamiento farmacológico, especialmente en lo que respecta a medicamentos con propiedades sedantes o anticolinérgicas, cuyos efectos adversos se intensifican en la población mayor con DI. <br><br> Las personas adultas mayores presentan una sensibilidad aumentada a los fármacos con actividad anticolinérgica, lo que puede traducirse en consecuencias clínicas relevantes. <br><br> Entre los efectos adversos más comunes se encuentran la sequedad bucal, la disminución de la motilidad gástrica, los trastornos visuales y la sedación. <br><br> En el caso de las personas con discapacidad intelectual, estas manifestaciones pueden empeorar síntomas preexistentes o provocar nuevas complicaciones, como dificultades en la comunicación, estreñimiento persistente o riesgo elevado de caídas. <br><br> Diversos estudios han vinculado una alta carga anticolinérgica con un aumento en la mortalidad, especialmente en personas con deterioro cognitivo leve o demencia. <br><br> Asimismo, el uso de medicamentos sedantes se ha asociado con un mayor grado de fragilidad, así como con un descenso en la capacidad funcional para llevar a cabo actividades instrumentales de la vida diaria. <br><br> Estos hallazgos subrayan la importancia de revisar de forma periódica los tratamientos farmacológicos en personas mayores con discapacidad intelectual, con el objetivo de minimizar los riesgos derivados del uso de fármacos con efectos anticolinérgicos o sedantes, optimizar el estado funcional y preservar al máximo la calidad de vida en el envejecimiento.