Barriers and facilitators to safer supply pilot program implementation in Canada: a qualitative assessment of service provider perspectives
Salvato in:
Nafeh, F., et al., Barriers and facilitators to safer supply pilot program implementation in Canada: a qualitative assessment of service provider perspectives. Harm Reduction Journal, vol. 22, n. 68, 2025, 22 p.
Ref.
603213
Localizzazione:
SIIS Archivo (R.1830)
Palabras clave:
Drogodependencias, Drogas, Consumo, Programas de rehabilitación, Reducción de daños, Estudio cualitativo, Canadá
Drogodependencias, Drogas, Consumo, Programas de rehabilitación, Reducción de daños, Estudio cualitativo, Canadá
Abstract:
En respuesta a la actual crisis de toxicidad por drogas, impulsada por el fentanilo y sus análogos en el suministro no regulado de sustancias, Canadá financió varios programas de suministro seguro, destinados a proporcionar medicamentos de grado farmacéutico con el fin de reducir la dependencia de drogas tóxicas no reguladas por parte de las personas que las consumen. <br><br> Los programas presentaron una considerable variación en el alcance de los servicios complementarios e integrales ofrecidos. <br><br> También se observaron diferencias en los criterios de elegibilidad para la inscripción de usuarios y en la disponibilidad de opciones de medicación. Se identificaron doce constructos y tres subconstructos en cuatro dominios del marco utilizado que influyeron en la implementación del programa. <br><br> Entre los factores que facilitaron la implementación se destacaron un modelo de prestación de servicios de bajo umbral centrado en el paciente, la evaluación continua de necesidades mediante el monitoreo y la evaluación del programa, la integración de atención integral, la colaboración con servicios locales para coordinar la atención, la aceptación comunitaria, los protocolos clínicos estandarizados y los equipos multidisciplinarios con personal altamente motivado. <br><br> Las principales barreras detectadas fueron la inestabilidad del suministro de medicamentos, la toxicidad del mercado no regulado, la complejidad del entorno político, la falta de sostenibilidad de los modelos de financiación, la escasa flexibilidad del entorno regulatorio, las opciones farmacológicas limitadas, el espacio físico insuficiente y la escasez de personal. <br><br> A pesar de contar con varios facilitadores internos, el programa enfrentó numerosos obstáculos externos y estructurales. Los futuros programas de suministro seguro deberían diseñarse y ejecutarse con base en evidencia empírica, aprendiendo de experiencias previas exitosas en reducción de daños. <br><br> Los facilitadores identificados, especialmente las guías clínicas basadas en evidencia y el monitoreo riguroso de resultados, pueden utilizarse para mejorar la calidad de la atención, adaptarse mejor a las necesidades y preferencias de los pacientes, y reducir los posibles daños derivados del uso de drogas no reguladas.
En respuesta a la actual crisis de toxicidad por drogas, impulsada por el fentanilo y sus análogos en el suministro no regulado de sustancias, Canadá financió varios programas de suministro seguro, destinados a proporcionar medicamentos de grado farmacéutico con el fin de reducir la dependencia de drogas tóxicas no reguladas por parte de las personas que las consumen. <br><br> Los programas presentaron una considerable variación en el alcance de los servicios complementarios e integrales ofrecidos. <br><br> También se observaron diferencias en los criterios de elegibilidad para la inscripción de usuarios y en la disponibilidad de opciones de medicación. Se identificaron doce constructos y tres subconstructos en cuatro dominios del marco utilizado que influyeron en la implementación del programa. <br><br> Entre los factores que facilitaron la implementación se destacaron un modelo de prestación de servicios de bajo umbral centrado en el paciente, la evaluación continua de necesidades mediante el monitoreo y la evaluación del programa, la integración de atención integral, la colaboración con servicios locales para coordinar la atención, la aceptación comunitaria, los protocolos clínicos estandarizados y los equipos multidisciplinarios con personal altamente motivado. <br><br> Las principales barreras detectadas fueron la inestabilidad del suministro de medicamentos, la toxicidad del mercado no regulado, la complejidad del entorno político, la falta de sostenibilidad de los modelos de financiación, la escasa flexibilidad del entorno regulatorio, las opciones farmacológicas limitadas, el espacio físico insuficiente y la escasez de personal. <br><br> A pesar de contar con varios facilitadores internos, el programa enfrentó numerosos obstáculos externos y estructurales. Los futuros programas de suministro seguro deberían diseñarse y ejecutarse con base en evidencia empírica, aprendiendo de experiencias previas exitosas en reducción de daños. <br><br> Los facilitadores identificados, especialmente las guías clínicas basadas en evidencia y el monitoreo riguroso de resultados, pueden utilizarse para mejorar la calidad de la atención, adaptarse mejor a las necesidades y preferencias de los pacientes, y reducir los posibles daños derivados del uso de drogas no reguladas.
| Riassunto: | En respuesta a la actual crisis de toxicidad por drogas, impulsada por el fentanilo y sus análogos en el suministro no regulado de sustancias, Canadá financió varios programas de suministro seguro, destinados a proporcionar medicamentos de grado farmacéutico con el fin de reducir la dependencia de drogas tóxicas no reguladas por parte de las personas que las consumen. <br><br> Los programas presentaron una considerable variación en el alcance de los servicios complementarios e integrales ofrecidos. <br><br> También se observaron diferencias en los criterios de elegibilidad para la inscripción de usuarios y en la disponibilidad de opciones de medicación. Se identificaron doce constructos y tres subconstructos en cuatro dominios del marco utilizado que influyeron en la implementación del programa. <br><br> Entre los factores que facilitaron la implementación se destacaron un modelo de prestación de servicios de bajo umbral centrado en el paciente, la evaluación continua de necesidades mediante el monitoreo y la evaluación del programa, la integración de atención integral, la colaboración con servicios locales para coordinar la atención, la aceptación comunitaria, los protocolos clínicos estandarizados y los equipos multidisciplinarios con personal altamente motivado. <br><br> Las principales barreras detectadas fueron la inestabilidad del suministro de medicamentos, la toxicidad del mercado no regulado, la complejidad del entorno político, la falta de sostenibilidad de los modelos de financiación, la escasa flexibilidad del entorno regulatorio, las opciones farmacológicas limitadas, el espacio físico insuficiente y la escasez de personal. <br><br> A pesar de contar con varios facilitadores internos, el programa enfrentó numerosos obstáculos externos y estructurales. Los futuros programas de suministro seguro deberían diseñarse y ejecutarse con base en evidencia empírica, aprendiendo de experiencias previas exitosas en reducción de daños. <br><br> Los facilitadores identificados, especialmente las guías clínicas basadas en evidencia y el monitoreo riguroso de resultados, pueden utilizarse para mejorar la calidad de la atención, adaptarse mejor a las necesidades y preferencias de los pacientes, y reducir los posibles daños derivados del uso de drogas no reguladas. |
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| ISSN: | 1477-7517 |