Assessing Healthcare Integration: An Integrated Palliative Care System in Spain
Saved in:
Mondejar-Pont, M., et al., Assessing Healthcare Integration: An Integrated Palliative Care System in Spain. International Journal of Integrated Care, vol. 24, n. 4, 2024, 13 p.
Ref.
602765
Sted:
SIIS Archivo (R.1772)
Palabras clave:
Personas mayores, Envejecimiento, Sociedad, Sanidad, Datos estadísticos, España
Personas mayores, Envejecimiento, Sociedad, Sanidad, Datos estadísticos, España
Abstract:
El envejecimiento de la población es una tendencia global acelerada que plantea importantes desafíos sanitarios y sociales. <br><br> De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el número de personas mayores de 60 años se duplicará entre 2015 y 2050, alcanzando el 22% de la población mundial. <br><br> Aunque la esperanza de vida se ha incrementado hasta los 73 años, se estima que los años de vida saludable apenas alcanzan los 63, lo que implica que una parte significativa de la vejez transcurre en condiciones de deterioro funcional y enfermedad. <br><br> Este fenómeno ha dado lugar a un perfil de envejecimiento caracterizado por la multimorbilidad, es decir, la coexistencia de varias enfermedades crónicas en una misma persona. <br><br> Esta condición no se relaciona con una enfermedad específica, sino con el propio proceso de envejecimiento. <br><br> Entre los problemas de salud más comunes en las personas mayores se encuentran la pérdida auditiva, cataratas, dolor musculoesquelético, osteoartritis, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), diabetes, depresión y demencia. <br><br> Además, se presentan con frecuencia los llamados síndromes geriátricos —fragilidad, incontinencia urinaria, caídas, delirio, úlceras por presión—, que complican aún más la atención y el pronóstico clínico de esta población. <br><br> Estas afecciones complejas no solo merman la calidad de vida, sino que también incrementan la carga sanitaria y social. <br><br> Se estima que, para 2030, el 69 % de las muertes en todo el mundo se deberá a enfermedades crónicas no transmisibles, lo que resalta la urgencia de adaptar los sistemas de salud a una atención integral, preventiva y centrada en las personas mayores. <br><br> El reto no es solo prolongar la vida, sino garantizar que esos años adicionales se vivan con dignidad, autonomía y bienestar.
El envejecimiento de la población es una tendencia global acelerada que plantea importantes desafíos sanitarios y sociales. <br><br> De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el número de personas mayores de 60 años se duplicará entre 2015 y 2050, alcanzando el 22% de la población mundial. <br><br> Aunque la esperanza de vida se ha incrementado hasta los 73 años, se estima que los años de vida saludable apenas alcanzan los 63, lo que implica que una parte significativa de la vejez transcurre en condiciones de deterioro funcional y enfermedad. <br><br> Este fenómeno ha dado lugar a un perfil de envejecimiento caracterizado por la multimorbilidad, es decir, la coexistencia de varias enfermedades crónicas en una misma persona. <br><br> Esta condición no se relaciona con una enfermedad específica, sino con el propio proceso de envejecimiento. <br><br> Entre los problemas de salud más comunes en las personas mayores se encuentran la pérdida auditiva, cataratas, dolor musculoesquelético, osteoartritis, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), diabetes, depresión y demencia. <br><br> Además, se presentan con frecuencia los llamados síndromes geriátricos —fragilidad, incontinencia urinaria, caídas, delirio, úlceras por presión—, que complican aún más la atención y el pronóstico clínico de esta población. <br><br> Estas afecciones complejas no solo merman la calidad de vida, sino que también incrementan la carga sanitaria y social. <br><br> Se estima que, para 2030, el 69 % de las muertes en todo el mundo se deberá a enfermedades crónicas no transmisibles, lo que resalta la urgencia de adaptar los sistemas de salud a una atención integral, preventiva y centrada en las personas mayores. <br><br> El reto no es solo prolongar la vida, sino garantizar que esos años adicionales se vivan con dignidad, autonomía y bienestar.