Dieta y prevención en enfermedad de Alzheimer
Gardado en:
Arizaga, R., et al., Dieta y prevención en enfermedad de Alzheimer. Neurología Argentina, vol. 10, n. 1, 2018, p. 44-60.
Ref.
602653
Localización:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Personas mayores, Envejecimiento, Nutrición, Enfermedad de Alzheimer, Salud mental, Evaluación de servicios, Literatura científica
Personas mayores, Envejecimiento, Nutrición, Enfermedad de Alzheimer, Salud mental, Evaluación de servicios, Literatura científica
Resumo:
La enfermedad de Alzheimer es la causa principal de demencia a nivel mundial, aunque el papel de la nutrición en su prevención no está completamente establecido. <br><br> Esta revisión sistemática tuvo como objetivo analizar la evidencia disponible y formular recomendaciones prácticas sobre nutrición en relación con la demencia. <br><br> Los resultados sugieren minimizar el consumo de grasas saturadas y trans, priorizar en la dieta el consumo de vegetales, legumbres, frutas y granos, y considerar la ingesta de vitamina B en dosis recomendadas mediante alimentos fortificados o suplementos. <br><br> También se discutieron aspectos como el posible efecto del aluminio, el uso de vitaminas antioxidantes, huperzina A, resveratrol, Ginkgo biloba y otros nutracéuticos. <br><br> Sin embargo, la evidencia actual no es suficiente para establecer guías firmes de prevención del deterioro cognitivo o la enfermedad de Alzheimer, aunque se proponen estas recomendaciones como orientación preliminar.
La enfermedad de Alzheimer es la causa principal de demencia a nivel mundial, aunque el papel de la nutrición en su prevención no está completamente establecido. <br><br> Esta revisión sistemática tuvo como objetivo analizar la evidencia disponible y formular recomendaciones prácticas sobre nutrición en relación con la demencia. <br><br> Los resultados sugieren minimizar el consumo de grasas saturadas y trans, priorizar en la dieta el consumo de vegetales, legumbres, frutas y granos, y considerar la ingesta de vitamina B en dosis recomendadas mediante alimentos fortificados o suplementos. <br><br> También se discutieron aspectos como el posible efecto del aluminio, el uso de vitaminas antioxidantes, huperzina A, resveratrol, Ginkgo biloba y otros nutracéuticos. <br><br> Sin embargo, la evidencia actual no es suficiente para establecer guías firmes de prevención del deterioro cognitivo o la enfermedad de Alzheimer, aunque se proponen estas recomendaciones como orientación preliminar.