Barriers and strategies affecting the use of assistive devices for falls prevention among people with Parkinson’s disease: a qualitative pilot study
সংরক্ষণ করুন:
Belo, J., et al., Barriers and strategies affecting the use of assistive devices for falls prevention among people with Parkinson’s disease: a qualitative pilot study. BMC Geriatrics, vol. 25, n. 352, 2025, 9 p.
Ref.
602413
অবস্থান:
SIIS Archivo (R.1879)
Palabras clave:
Personas mayores, Enfermedad de Parkinson, Deterioro cognitivo, Salud mental, Caídas, Prevención accidentes, Entrevistas, Datos estadísticos, Estudio cualitativo, Panorama internacional
Personas mayores, Enfermedad de Parkinson, Deterioro cognitivo, Salud mental, Caídas, Prevención accidentes, Entrevistas, Datos estadísticos, Estudio cualitativo, Panorama internacional
সার সংক্ষেপ:
La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurodegenerativo progresivo cuya característica patológica principal es la degeneración de las neuronas dopaminérgicas localizadas en la pars compacta de la sustancia negra. <br><br> Esta pérdida neuronal conlleva una disminución significativa de los niveles de dopamina en los circuitos cerebrales implicados en el control del movimiento, lo que da lugar a las manifestaciones clínicas típicas de la enfermedad. <br><br> En la actualidad, el tratamiento de referencia para la EP es la administración de levodopa, un precursor de la dopamina capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y compensar temporalmente la deficiencia dopaminérgica. <br><br> Aunque este tratamiento ofrece un alivio efectivo de los síntomas en las fases iniciales de la enfermedad, su eficacia tiende a disminuir con el tiempo. <br><br> A medida que la EP progresa, muchas personas desarrollan complicaciones motoras, como fluctuaciones en la respuesta a la medicación o discinesias, así como un aumento en la gravedad de los síntomas motores resistentes al tratamiento. <br><br> Entre los síntomas motores más característicos se encuentran el temblor en reposo, la bradicinesia (lentitud en el movimiento), la rigidez muscular y la inestabilidad postural. <br><br> Estos síntomas suelen ser los más evidentes y los que con mayor frecuencia motivan la consulta clínica. <br><br> No obstante, los síntomas no motores son también altamente prevalentes y pueden aparecer incluso en etapas tempranas de la enfermedad, llegando en algunos casos a afectar más gravemente la calidad de vida que los síntomas motores. <br><br> Los síntomas no motores abarcan un amplio espectro de manifestaciones clínicas, como trastornos del estado de ánimo (depresión y ansiedad), deterioro cognitivo que puede progresar a demencia, trastornos del sueño (insomnio, somnolencia diurna, trastorno de conducta del sueño REM), y disfunción autonómica, que incluye estreñimiento, hipotensión ortostática, trastornos urinarios y disfunción sexual.
La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurodegenerativo progresivo cuya característica patológica principal es la degeneración de las neuronas dopaminérgicas localizadas en la pars compacta de la sustancia negra. <br><br> Esta pérdida neuronal conlleva una disminución significativa de los niveles de dopamina en los circuitos cerebrales implicados en el control del movimiento, lo que da lugar a las manifestaciones clínicas típicas de la enfermedad. <br><br> En la actualidad, el tratamiento de referencia para la EP es la administración de levodopa, un precursor de la dopamina capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y compensar temporalmente la deficiencia dopaminérgica. <br><br> Aunque este tratamiento ofrece un alivio efectivo de los síntomas en las fases iniciales de la enfermedad, su eficacia tiende a disminuir con el tiempo. <br><br> A medida que la EP progresa, muchas personas desarrollan complicaciones motoras, como fluctuaciones en la respuesta a la medicación o discinesias, así como un aumento en la gravedad de los síntomas motores resistentes al tratamiento. <br><br> Entre los síntomas motores más característicos se encuentran el temblor en reposo, la bradicinesia (lentitud en el movimiento), la rigidez muscular y la inestabilidad postural. <br><br> Estos síntomas suelen ser los más evidentes y los que con mayor frecuencia motivan la consulta clínica. <br><br> No obstante, los síntomas no motores son también altamente prevalentes y pueden aparecer incluso en etapas tempranas de la enfermedad, llegando en algunos casos a afectar más gravemente la calidad de vida que los síntomas motores. <br><br> Los síntomas no motores abarcan un amplio espectro de manifestaciones clínicas, como trastornos del estado de ánimo (depresión y ansiedad), deterioro cognitivo que puede progresar a demencia, trastornos del sueño (insomnio, somnolencia diurna, trastorno de conducta del sueño REM), y disfunción autonómica, que incluye estreñimiento, hipotensión ortostática, trastornos urinarios y disfunción sexual.