Long-term health conditions and their impact on people with sleep disturbances and dementia

Saved in:
Rapaport, P., et al., Long-term health conditions and their impact on people with sleep disturbances and dementia. BMC Geriatrics, vol. 25, n. 376, 2025, 13 p.
Ref. 602407
Location: SIIS Archivo (R.1879)
Palabras clave:
Personas mayores, Demencia, Salud mental, Cuidados de larga duración, Sueño, Calidad de vida, Cuidador informal, Atención domiciliaria, Calidad de la atención, Estudio cualitativo, Reino Unido
Abstract:
El número de personas que viven con demencia está aumentando rápidamente en todo el mundo. Se estima que esta cifra pasará de 57 millones en 2019 a más de 150 millones en 2050, lo que supone un crecimiento preocupante con implicaciones sociales y sanitarias significativas. <br><br> En el Reino Unido, específicamente, se prevé que el número de personas con demencia alcance los 1,7 millones para el año 2040, casi el doble de los casos registrados en 2023. <br><br> Este aumento de la prevalencia genera una presión creciente sobre los servicios de atención y, en especial, sobre los cuidadores familiares que desempeñan un papel central en el cuidado diario. <br><br> Entre los múltiples desafíos asociados con la demencia, las alteraciones del sueño ocupan un lugar destacado. <br><br> Estas afectan a más de una cuarta parte de las personas con demencia que viven en el hogar y están vinculadas a una combinación de factores, como cambios neurodegenerativos en el cerebro, alteraciones del estado de ánimo, inactividad durante el día y la presencia de enfermedades crónicas. <br><br> Los trastornos del sueño en esta población se manifiestan a través de despertares nocturnos frecuentes, inversión del ritmo día-noche, conductas de angustia durante la noche y somnolencia excesiva durante el día, dificultando así la continuidad del descanso tanto para la persona con demencia como para quien le cuida. <br><br> Dado que la mayoría de las personas con demencia reciben atención en el hogar, las alteraciones del sueño también repercuten negativamente en el bienestar de los cuidadores familiares. <br><br> Estos cuidadores informan que son despertados con frecuencia durante la noche, que tienen dificultades para volver a conciliar el sueño tras ser interrumpidos, y que experimentan niveles elevados de fatiga durante el día.