Impact of telephone coaching supporting a physical maintenance exercise programme for older adults at risk of falls: a randomised controlled trial
Saved in:
Rince, G., et al., Impact of telephone coaching supporting a physical maintenance exercise programme for older adults at risk of falls: a randomised controlled trial. BMC Geriatrics, vol. 24, n. 879, 2024, 10 p.
Ref.
601691
Location:
SIIS Archivo (R.1879)
Palabras clave:
Personas mayores, Caídas, Riesgo, Intervención social, Ejercicio físico, Programas de prevención, Fisioterapeuta, Acompañamiento, Teléfono, Características servicio, Efectos, Movilidad, Equilibrio, Bienestar, Evaluación de servicios, Francia
Personas mayores, Caídas, Riesgo, Intervención social, Ejercicio físico, Programas de prevención, Fisioterapeuta, Acompañamiento, Teléfono, Características servicio, Efectos, Movilidad, Equilibrio, Bienestar, Evaluación de servicios, Francia
Abstract:
Las caídas en personas mayores representan un problema de salud pública significativo. En Francia, cada año más de 2 millones de personas mayores de 65 años sufren caídas. <br><br> Este fenómeno no solo tiene implicancias físicas, sino también psicológicas, ya que un estudio sobre hábitos de salud reveló que el 19,5 % de las personas de entre 55 y 85 años informaron haber limitado sus movimientos por temor a volver a caerse. <br><br> La recurrencia de caídas es común y su prevalencia varía entre el 10 % y el 25 %, dependiendo de factores como la edad, la presencia de comorbilidades y si la persona reside en una institución. <br><br> Estas cifras reflejan una carga sustancial tanto para los individuos como para el sistema de salud. <br><br> Ante esta realidad, se han establecido recomendaciones recientes que varían según el nivel de riesgo. Las personas mayores con bajo riesgo de caídas deberían realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física de intensidad moderada, o entre 75 y 150 minutos semanales de actividad física intensa. <br><br> Aquellas con un riesgo medio se beneficiarían de programas de ejercicio supervisados, mientras que quienes presentan un alto riesgo deberían recibir intervenciones que aborden múltiples dominios (físico, cognitivo, ambiental y social).
Las caídas en personas mayores representan un problema de salud pública significativo. En Francia, cada año más de 2 millones de personas mayores de 65 años sufren caídas. <br><br> Este fenómeno no solo tiene implicancias físicas, sino también psicológicas, ya que un estudio sobre hábitos de salud reveló que el 19,5 % de las personas de entre 55 y 85 años informaron haber limitado sus movimientos por temor a volver a caerse. <br><br> La recurrencia de caídas es común y su prevalencia varía entre el 10 % y el 25 %, dependiendo de factores como la edad, la presencia de comorbilidades y si la persona reside en una institución. <br><br> Estas cifras reflejan una carga sustancial tanto para los individuos como para el sistema de salud. <br><br> Ante esta realidad, se han establecido recomendaciones recientes que varían según el nivel de riesgo. Las personas mayores con bajo riesgo de caídas deberían realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física de intensidad moderada, o entre 75 y 150 minutos semanales de actividad física intensa. <br><br> Aquellas con un riesgo medio se beneficiarían de programas de ejercicio supervisados, mientras que quienes presentan un alto riesgo deberían recibir intervenciones que aborden múltiples dominios (físico, cognitivo, ambiental y social).