Association between childhood adversity and use of the health, social, and justice systems in Denmark (DANLIFE): a nationwide cohort study
Saved in:
Kreshpaj, B., et al., Association between childhood adversity and use of the health, social, and justice systems in Denmark (DANLIFE): a nationwide cohort study. The Lancet Public Health, vol. 10, n. 1, 2025, 7 p.
Ref.
600803
Location:
SIIS Archivo (R.1942)
Palabras clave:
Infancia, Pobreza, Protección de menores, Familia, Drogodependencias, Enfermedad, Divorcio, Efectos, Adultos, Salud, Bienestar, Servicios de salud, Servicios sociales, Delincuencia, Sanciones, Utilización de servicios, Desigualdad social, Factor de riesgo, Datos estadísticos, Estudio longitudinal, Dinamarca
Infancia, Pobreza, Protección de menores, Familia, Drogodependencias, Enfermedad, Divorcio, Efectos, Adultos, Salud, Bienestar, Servicios de salud, Servicios sociales, Delincuencia, Sanciones, Utilización de servicios, Desigualdad social, Factor de riesgo, Datos estadísticos, Estudio longitudinal, Dinamarca
Abstract:
Las adversidades en la infancia pueden tener efectos negativos a largo plazo sobre la salud y los resultados sociales. Este estudio evaluó la relación entre la adversidad infantil y el uso intensivo de servicios públicos en la adultez temprana, específicamente en los sistemas de salud, bienestar social y justicia. <br><br> Se utilizaron datos del registro nacional danés de personas nacidas entre 1980 y 1991, seguidas entre 1998 y 2021. Se evaluó la exposición anual a adversidades entre los 0 y 16 años en tres dimensiones: privación material, pérdida o amenaza de pérdida familiar, y dinámica familiar. Con esta información, se clasificó a los individuos en cinco grupos según su trayectoria de adversidad: baja adversidad, privación material temprana, privación material persistente, pérdida o amenaza de pérdida, y alta adversidad. <br><br> Los usuarios intensivos de servicios públicos fueron definidos como aquellos que se encontraban por encima del percentil 90 en visitas hospitalarias (salud), semanas de uso de asistencia social (bienestar social) o que habían sido condenados por un delito (justicia) entre los 18 y 40 años. <br><br> De los 567 035 individuos incluidos, el 48,3 % pertenecía al grupo de baja adversidad, mientras que solo el 3,6 % pertenecía al grupo de alta adversidad. Se encontró una asociación clara entre mayor exposición a adversidad infantil y un uso intensivo de servicios públicos en la adultez temprana. En el grupo de baja adversidad, el 7,2 % fue usuario intensivo del sistema de salud, el 5,0 % del sistema de bienestar social y el 14,0 % del sistema judicial. En comparación, en el grupo de alta adversidad estas proporciones fueron del 23,0 %, 40,0 % y 42,6 %, respectivamente. <br><br> Las odds ratios ajustadas indicaron un riesgo significativamente mayor de uso intensivo en todos los sistemas entre quienes habían experimentado alta adversidad infantil: 2,81 para salud, 8,88 para bienestar social y 3,62 para justicia. <br><br> Estos resultados muestran que las adversidades infantiles tienen consecuencias duraderas y significativas sobre el uso de servicios públicos. Para mitigar estos efectos, es fundamental abordar las desigualdades desde etapas tempranas de la vida y garantizar una asignación equitativa de recursos a quienes más lo necesitan.
Las adversidades en la infancia pueden tener efectos negativos a largo plazo sobre la salud y los resultados sociales. Este estudio evaluó la relación entre la adversidad infantil y el uso intensivo de servicios públicos en la adultez temprana, específicamente en los sistemas de salud, bienestar social y justicia. <br><br> Se utilizaron datos del registro nacional danés de personas nacidas entre 1980 y 1991, seguidas entre 1998 y 2021. Se evaluó la exposición anual a adversidades entre los 0 y 16 años en tres dimensiones: privación material, pérdida o amenaza de pérdida familiar, y dinámica familiar. Con esta información, se clasificó a los individuos en cinco grupos según su trayectoria de adversidad: baja adversidad, privación material temprana, privación material persistente, pérdida o amenaza de pérdida, y alta adversidad. <br><br> Los usuarios intensivos de servicios públicos fueron definidos como aquellos que se encontraban por encima del percentil 90 en visitas hospitalarias (salud), semanas de uso de asistencia social (bienestar social) o que habían sido condenados por un delito (justicia) entre los 18 y 40 años. <br><br> De los 567 035 individuos incluidos, el 48,3 % pertenecía al grupo de baja adversidad, mientras que solo el 3,6 % pertenecía al grupo de alta adversidad. Se encontró una asociación clara entre mayor exposición a adversidad infantil y un uso intensivo de servicios públicos en la adultez temprana. En el grupo de baja adversidad, el 7,2 % fue usuario intensivo del sistema de salud, el 5,0 % del sistema de bienestar social y el 14,0 % del sistema judicial. En comparación, en el grupo de alta adversidad estas proporciones fueron del 23,0 %, 40,0 % y 42,6 %, respectivamente. <br><br> Las odds ratios ajustadas indicaron un riesgo significativamente mayor de uso intensivo en todos los sistemas entre quienes habían experimentado alta adversidad infantil: 2,81 para salud, 8,88 para bienestar social y 3,62 para justicia. <br><br> Estos resultados muestran que las adversidades infantiles tienen consecuencias duraderas y significativas sobre el uso de servicios públicos. Para mitigar estos efectos, es fundamental abordar las desigualdades desde etapas tempranas de la vida y garantizar una asignación equitativa de recursos a quienes más lo necesitan.
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