Vivir la desigualdad

Saved in:
García, E., et al., Vivir la desigualdad. Oxfam Intermón, 2024, 85 p.
Ref. 593528
Location: SIIS Archivo
Palabras clave:
Pobreza, Exclusión social, Desigualdad social, Tipología, Efectos, Situación socioeconómica, Nivel de ingresos, Trabajo, Desempleo, Condiciones de vida, Salud, Enfermedades mentales, Bienestar, Acceso, Protección social, Centros de salud, Servicios y centros sociales, Prestaciones económicas, Evaluación, Cuestionarios, Datos estadísticos, Actitudes sociales, Percepción, España
Abstract:
La desigualdad tiene muchas caras distintas. Las estadísticas oficiales son útiles para entender la situación general de un país, la melodía de fondo de una sociedad, pero no tienen la textura de un aviso de impago, de una sala de espera, de una frontera sin pasaporte o de una mirada de odio. La vivencia de las desigualdades no cabe en una base de datos, pero deja una marca profunda en las personas: en su salud, en sus oportunidades, en sus miedos, en su capacidad de ser y de vivir con dignidad. Para entender bien las causas y los efectos de las brechas que atraviesan nuestras sociedades primero tenemos que saber escucharlas: escuchar a quienes experimentan las desigualdades con mayor intensidad; saber cómo se enfrentan a ellas día tras día y cómo creen que podrían erradicarse; poner palabras a las marcas que dejan el agotamiento y la incertidumbre; ir más allá de las cifras macroeconómicas, a menudo incomprensibles para la ciudadanía y que, persiguiendo una objetividad siempre imperfecta, se centran excesivamente en las cuestiones materiales y son incapaces de capturar la experiencia humana.<br><br>Con el objetivo de ampliar la comprensión de las desigualdades, pero siendo conscientes de la dificultad de la tarea, Oxfam Intermón llevó a cabo su primera Encuesta de Desigualdades Múltiples en España, un proceso de escucha y análisis de vivencias y percepciones (subjetivas) con el que quisimos acercarnos a la complejidad de dicha experiencia.<br><br>El cuestionario incluía preguntas sobre sus condiciones de vida (ingresos, situación laboral, vivienda, impacto de la inflación en los últimos años), su acceso a los servicios y la protección pública (sanidad, educación, prestaciones), su nivel de bienestar físico y mental, su confianza en las instituciones y actores políticos y las medidas que consideran más efectivas para combatir las desigualdades.