Bebidas energéticas
Saved in:
Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, Bebidas energéticas. Madrid, Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, 2023, 10 p.
Ref.
590091
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Juventud, Obesidad, Sistema nervioso, Osteoporosis, Hipertensión, Sobredosis, Cafeína, Insomnio, Alcohol, Drogodependencias, España
Juventud, Obesidad, Sistema nervioso, Osteoporosis, Hipertensión, Sobredosis, Cafeína, Insomnio, Alcohol, Drogodependencias, España
Abstract:
Las bebidas energéticas representan un conjunto de productos que desde hace algunos años se comercializan libremente en muchos países. Tienen consecuencias importantes a nivel cerebral y metabólico.<br><br>Algunos de los efectos adversos de las bebidas energéticas son la estimulación del sistema nervioso central (SNC) y cardiovascular y su relación con el sobrepeso y la obesidad. La ingesta regular de bebidas energéticas se ha asociado a la sobredosis de cafeína, la hipertensión, la pérdida de masa ósea y la osteoporosis.<br><br>Entre los efectos secundarios resultantes del consumo regular se destacan palpitaciones, insomnio, náuseas, vómitos y micción frecuente. Los jóvenes son uno de los grupos de población más expuestos al consumo de este tipo de bebidas. En consecuencia, es importante contar con información periódica y actualizada sobre estos fenómenos para desarrollar y evaluar programas e intervenciones destinados a reducir el consumo, los problemas asociados a éste y a otras conductas y adicciones relacionadas con el consumo de bebidas energéticas.
Las bebidas energéticas representan un conjunto de productos que desde hace algunos años se comercializan libremente en muchos países. Tienen consecuencias importantes a nivel cerebral y metabólico.<br><br>Algunos de los efectos adversos de las bebidas energéticas son la estimulación del sistema nervioso central (SNC) y cardiovascular y su relación con el sobrepeso y la obesidad. La ingesta regular de bebidas energéticas se ha asociado a la sobredosis de cafeína, la hipertensión, la pérdida de masa ósea y la osteoporosis.<br><br>Entre los efectos secundarios resultantes del consumo regular se destacan palpitaciones, insomnio, náuseas, vómitos y micción frecuente. Los jóvenes son uno de los grupos de población más expuestos al consumo de este tipo de bebidas. En consecuencia, es importante contar con información periódica y actualizada sobre estos fenómenos para desarrollar y evaluar programas e intervenciones destinados a reducir el consumo, los problemas asociados a éste y a otras conductas y adicciones relacionadas con el consumo de bebidas energéticas.