Ez dadin bizitza eten
Guardat en:
Aranguren, M., et al., Ez dadin bizitza eten. Txalaparta, 2023, 104 or.
Ref.
588940
Localització:
SIIS 588940 / DFB Archivo
Palabras clave:
Cuidados de larga duración, Cuidados personales, Atención infancia, Trabajo doméstico, Concepto, Familia, Cuidador informal, Cuidadores, Modelos, Igualdad de género, Feminismo, Cambio social, Género, Perspectivas, Evolución, País Vasco, España
Cuidados de larga duración, Cuidados personales, Atención infancia, Trabajo doméstico, Concepto, Familia, Cuidador informal, Cuidadores, Modelos, Igualdad de género, Feminismo, Cambio social, Género, Perspectivas, Evolución, País Vasco, España
Resum:
A partir del trabajo realizado en Emagin Elkartea escuchando a los individuos implicados en las tareas de cuidado, las tres autoras han reflexionado sobre el tema que ha estado en los últimos años en el centro de las apelaciones del movimiento feminista. Siempre teniendo en cuenta factores diversos y en función de dos ejes: el enfoque feminista y el conocimiento enmarcado. En efecto, si no es de la discriminación y del cuerpo que se produce en torno al cuidado, será desagradable lo que se dice de él. Con la aparición de los límites y las capas del modelo actual y la comprensión de su complejidad, podemos superar el desigual reparto de los trabajos y empezar a configurar una organización social que sitúe la vida en el centro, para que no se interrumpa la vida de nadie. Sin embargo, este objetivo requiere cambios radicales, definir nuestra visión del mundo de otra manera. Para ello será indispensable que aparezcamos más vulnerables, interdependientes y eco-dependientes de lo que hoy somos.
A partir del trabajo realizado en Emagin Elkartea escuchando a los individuos implicados en las tareas de cuidado, las tres autoras han reflexionado sobre el tema que ha estado en los últimos años en el centro de las apelaciones del movimiento feminista. Siempre teniendo en cuenta factores diversos y en función de dos ejes: el enfoque feminista y el conocimiento enmarcado. En efecto, si no es de la discriminación y del cuerpo que se produce en torno al cuidado, será desagradable lo que se dice de él. Con la aparición de los límites y las capas del modelo actual y la comprensión de su complejidad, podemos superar el desigual reparto de los trabajos y empezar a configurar una organización social que sitúe la vida en el centro, para que no se interrumpa la vida de nadie. Sin embargo, este objetivo requiere cambios radicales, definir nuestra visión del mundo de otra manera. Para ello será indispensable que aparezcamos más vulnerables, interdependientes y eco-dependientes de lo que hoy somos.