Guía de autocuidado para profesionales que trabajan en el ámbito de la violencia de género
Gardado en:
Exposito, F., Guía de autocuidado para profesionales que trabajan en el ámbito de la violencia de género. Granada, Universidad de Granada, 2022, 132 p.
Ref.
585523
Localización:
SIIS 585523
Palabras clave:
Mujer, Malos tratos, Violencia, Carga profesionales, Intervención social, Estrés, Síntomas, Adaptación personal, Autocontrol, Autoestima, Aptitudes, Calidad de vida, Salud, Bienestar, Métodos de evaluación, Recursos, Métodos de evaluación, Manuales de procedimiento
Mujer, Malos tratos, Violencia, Carga profesionales, Intervención social, Estrés, Síntomas, Adaptación personal, Autocontrol, Autoestima, Aptitudes, Calidad de vida, Salud, Bienestar, Métodos de evaluación, Recursos, Métodos de evaluación, Manuales de procedimiento
Resumo:
Las y los profesionales que trabajan en el ámbito de la Violencia de Género, están expuestas y expuestos a una mayor probabilidad de sufrir agotamiento o desgaste profesional, algo que, sin duda, desde la perspectiva de la prevención de riesgos laborales es una cuestión a considerar. El primer paso para ello es poder constatar empíricamente que estos efectos se dan, son constatables. De esta manera no solo se está reconociendo el valor de una profesión y la dureza que acarrea su desempeño, sino que estamos en disposición de velar por los trabajadores y las trabajadoras ofreciendo, por un lado la capacidad de detección de dichos efectos perniciosos, y por otro, posibles herramientas para el entrenamiento del autocuidado, como forma de afrontar y paliar los efectos que, el trabajo con víctimas de violencia de género, puede generar en su salud física, mental y social.<br><br>En esta Guía, hemos recogido algunas de las principales variables relacionadas con el bienestar, extraídas tanto de la investigación cuantitativa como de la investigación cualitativa, para hacer conscientes a los y las profesionales que no son los únicos que experimentan tales sensaciones y síntomas, sepan identificarlos y abordarlos, y poder así mejorar personalmente y a su vez, su intervención con las víctimas. A través de esta práctica de autocuidado, el o la profesional mejorará su bienestar y calidad de vida, sus relaciones interpersonales, fomentará su realización personal dándole sentido al trabajo que realiza, incrementando su satisfacción laboral, además de mejorar la atención proporcionada.
Las y los profesionales que trabajan en el ámbito de la Violencia de Género, están expuestas y expuestos a una mayor probabilidad de sufrir agotamiento o desgaste profesional, algo que, sin duda, desde la perspectiva de la prevención de riesgos laborales es una cuestión a considerar. El primer paso para ello es poder constatar empíricamente que estos efectos se dan, son constatables. De esta manera no solo se está reconociendo el valor de una profesión y la dureza que acarrea su desempeño, sino que estamos en disposición de velar por los trabajadores y las trabajadoras ofreciendo, por un lado la capacidad de detección de dichos efectos perniciosos, y por otro, posibles herramientas para el entrenamiento del autocuidado, como forma de afrontar y paliar los efectos que, el trabajo con víctimas de violencia de género, puede generar en su salud física, mental y social.<br><br>En esta Guía, hemos recogido algunas de las principales variables relacionadas con el bienestar, extraídas tanto de la investigación cuantitativa como de la investigación cualitativa, para hacer conscientes a los y las profesionales que no son los únicos que experimentan tales sensaciones y síntomas, sepan identificarlos y abordarlos, y poder así mejorar personalmente y a su vez, su intervención con las víctimas. A través de esta práctica de autocuidado, el o la profesional mejorará su bienestar y calidad de vida, sus relaciones interpersonales, fomentará su realización personal dándole sentido al trabajo que realiza, incrementando su satisfacción laboral, además de mejorar la atención proporcionada.