La espiral de precariedad: desempleo, temporalidad y parcialidad involuntaria en la población joven, 2005-2021
שמור ב:
Torre, M., La espiral de precariedad: desempleo, temporalidad y parcialidad involuntaria en la población joven, 2005-2021. Labos. Revista de Derecho del Trabajo y Protección Social, vol. 2, n. 2, 2021, p. 141-150.
Ref.
576753
מקום:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Juventud, Edad, Nivel educativo, Desempleo, Trabajo, Precariedad, Acceso, Inclusión laboral, Mercado de trabajo, Condiciones de trabajo, COVID, Crisis económica, Efectos, Evolución, Datos estadísticos, España
Juventud, Edad, Nivel educativo, Desempleo, Trabajo, Precariedad, Acceso, Inclusión laboral, Mercado de trabajo, Condiciones de trabajo, COVID, Crisis económica, Efectos, Evolución, Datos estadísticos, España
Abstract:
La inserción en el mercado de trabajo es una etapa clave en el ciclo vital de las personas. Estar des - empleado o subempleado a una edad temprana puede tener un “efecto cicatriz” en las trayectorias profesionales de los jóvenes, que acabarán enfrentándose a niveles salariales más bajos, menos oportunidades de desarrollo profesional y, en última instancia, pensiones más bajas (OCDE 2016). Los primeros años en el mercado de trabajo de trabajo son, además, cruciales cuando se trata de tomar decisiones trascendentes, como el abandono del hogar familiar y la formación de familia (Chinchilla et al. 2017). Con la crisis global del 2008 se produjo un fuerte incremento del desempleo, un estancamiento en el crecimiento de los salarios y un aumento de la brecha en las habilidades adquiridas y las empleadas en el trabajo, particularmente entre la población más joven (Berry y McDaniel 2020). La reciente emergencia sanitaria por COVID-19 supone un nuevo revés para la sociedad, si bien las repercusiones económicas y sanitarias de la pandemia han sido asimétricas entre los distintos grupos de edad. La población joven corre menos riesgo de desarrollar síntomas graves de salud física relacionados con la COVID-19 que las cohortes de mayor edad. Sin embargo, la recesión económica provocada por los confinamientos les sitúa en una trayectoria incierta a la hora de encontrar y mantener empleos e ingresos de calidad (OECD 2020).
La inserción en el mercado de trabajo es una etapa clave en el ciclo vital de las personas. Estar des - empleado o subempleado a una edad temprana puede tener un “efecto cicatriz” en las trayectorias profesionales de los jóvenes, que acabarán enfrentándose a niveles salariales más bajos, menos oportunidades de desarrollo profesional y, en última instancia, pensiones más bajas (OCDE 2016). Los primeros años en el mercado de trabajo de trabajo son, además, cruciales cuando se trata de tomar decisiones trascendentes, como el abandono del hogar familiar y la formación de familia (Chinchilla et al. 2017). Con la crisis global del 2008 se produjo un fuerte incremento del desempleo, un estancamiento en el crecimiento de los salarios y un aumento de la brecha en las habilidades adquiridas y las empleadas en el trabajo, particularmente entre la población más joven (Berry y McDaniel 2020). La reciente emergencia sanitaria por COVID-19 supone un nuevo revés para la sociedad, si bien las repercusiones económicas y sanitarias de la pandemia han sido asimétricas entre los distintos grupos de edad. La población joven corre menos riesgo de desarrollar síntomas graves de salud física relacionados con la COVID-19 que las cohortes de mayor edad. Sin embargo, la recesión económica provocada por los confinamientos les sitúa en una trayectoria incierta a la hora de encontrar y mantener empleos e ingresos de calidad (OECD 2020).