Desigualdad, justicia social y predistribución: retos y perspectivas. En: Servicios Sociales y vulnerabilidad frente a la pandemia
Guardat en:
Barragué, B., Desigualdad, justicia social y predistribución: retos y perspectivas. En: Servicios Sociales y vulnerabilidad frente a la pandemia. Donostia-San Sebastián, Fundación Eguía Careaga, 2022, p. 261-275.
Ref.
574163
Localització:
SIIS Archivo / SIIS 574119 / DFB Archivo
Palabras clave:
Exclusión social, Desigualdad social, Pobreza, Política social, Justicia social, Nivel de ingresos, Impuestos, Inversiones, Educación, Formación, Trabajo, Nuevas tecnologías, Distribución de riqueza, Prestaciones económicas, Perspectivas
Exclusión social, Desigualdad social, Pobreza, Política social, Justicia social, Nivel de ingresos, Impuestos, Inversiones, Educación, Formación, Trabajo, Nuevas tecnologías, Distribución de riqueza, Prestaciones económicas, Perspectivas
Resum:
Un peligro del que algunos investigadores vienen alertando es el de que la crisis de la covid-19 se sume a otros determinantes de la desigualdad para impulsarla aún más al alza (Adams-Prassl et al., 2020). En el ámbito de las políticas sociales, se han ofrecido diversas explicaciones sobre los cambios en la dispersión salarial ocurridos a partir de la década de 1980, como el cambio tecnológico (Card, 2002), la integración mundial de las cadenas de valor (Costinot et al., 2012) o la polarización de los mercados laborales (Autor et al., 2006). Asimismo, se han lanzado dis¬tintas propuestas o medidas para proteger a los perdedores del cambio tecnológico, la polarización, la globalización y la crisis de la covid-19; medidas entre las que destacan versiones más o menos remozadas de la conocida renta básica universal (Van Parijs y Vanderborght, 2017) y las rentas anticovid de emergencia (OCDE, 2020; Mankiw, 2020). Las explicaciones tienen en común que toman como dada la desigualdad en rentas primarias. Las propuestas comparten una visión com-pensatoria de la justicia social y, en lo esencial, asistencialista de la política social. <br><br>El presente capítulo sostiene que la manera más habitual de enfocar las relaciones entre desigualdad y justicia y políticas sociales, consistente en (i) considerar los niveles de desigualdad en las rentas antes de impuestos y transferencias como algo dado y (ii) entender la justicia social como la actuación correctora de esas desigualdades primarias, empleando para ello los impuestos y las transferencias, es errónea y conduce a una visión injustificadamente estrecha tanto de las causas como de las posibles medidas para combatir la desigualdad. El bienestar fiscal es una herramienta importante para combatir la desigualdad, pero no es ni más ni menos que eso: una herramienta. El grado de desigualdad en la renta disponible de los hogares está influido por muchas instituciones y leyes nacionales de los países, como las que diseñan su sistema educativo o sus instituciones laborales, que influyen de manera determinante sobre la desigualdad antes de impuestos y transferencias. El capítulo afirma que no existe ninguna buena razón, ni normativa ni práctica, por la que tengamos que limitar la actuación del Estado en la lucha contra la desigualdad a la fase posdistributiva —o posproductiva (Rodrik y Stantcheva, 2021)— y muestra evidencia de que, si queremos reducir los niveles actuales de desigualdad, la manera más eficaz de hacerlo es a través de la predistribución (Bozio et al., 2020; Blanchet, Chancel y Gethin, 2021).
Un peligro del que algunos investigadores vienen alertando es el de que la crisis de la covid-19 se sume a otros determinantes de la desigualdad para impulsarla aún más al alza (Adams-Prassl et al., 2020). En el ámbito de las políticas sociales, se han ofrecido diversas explicaciones sobre los cambios en la dispersión salarial ocurridos a partir de la década de 1980, como el cambio tecnológico (Card, 2002), la integración mundial de las cadenas de valor (Costinot et al., 2012) o la polarización de los mercados laborales (Autor et al., 2006). Asimismo, se han lanzado dis¬tintas propuestas o medidas para proteger a los perdedores del cambio tecnológico, la polarización, la globalización y la crisis de la covid-19; medidas entre las que destacan versiones más o menos remozadas de la conocida renta básica universal (Van Parijs y Vanderborght, 2017) y las rentas anticovid de emergencia (OCDE, 2020; Mankiw, 2020). Las explicaciones tienen en común que toman como dada la desigualdad en rentas primarias. Las propuestas comparten una visión com-pensatoria de la justicia social y, en lo esencial, asistencialista de la política social. <br><br>El presente capítulo sostiene que la manera más habitual de enfocar las relaciones entre desigualdad y justicia y políticas sociales, consistente en (i) considerar los niveles de desigualdad en las rentas antes de impuestos y transferencias como algo dado y (ii) entender la justicia social como la actuación correctora de esas desigualdades primarias, empleando para ello los impuestos y las transferencias, es errónea y conduce a una visión injustificadamente estrecha tanto de las causas como de las posibles medidas para combatir la desigualdad. El bienestar fiscal es una herramienta importante para combatir la desigualdad, pero no es ni más ni menos que eso: una herramienta. El grado de desigualdad en la renta disponible de los hogares está influido por muchas instituciones y leyes nacionales de los países, como las que diseñan su sistema educativo o sus instituciones laborales, que influyen de manera determinante sobre la desigualdad antes de impuestos y transferencias. El capítulo afirma que no existe ninguna buena razón, ni normativa ni práctica, por la que tengamos que limitar la actuación del Estado en la lucha contra la desigualdad a la fase posdistributiva —o posproductiva (Rodrik y Stantcheva, 2021)— y muestra evidencia de que, si queremos reducir los niveles actuales de desigualdad, la manera más eficaz de hacerlo es a través de la predistribución (Bozio et al., 2020; Blanchet, Chancel y Gethin, 2021).
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