Panorama de la salud 2021. Indicadores de la OECD
Saved in:
Organisation for Economic Co-Operation and Development, Panorama de la salud 2021. Indicadores de la OECD. París, OECD Publishing, 2022, 274 p.
Ref.
573083
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Salud, Factor de riesgo, Atención sanitaria, Acceso, Calidad de la atención, Salud pública, Características sistema, COVID, Efectos, Esperanza de vida, Mortalidad, Enfermedades crónicas, Salud mental, Drogodependencias, Alcohol, Tabaco, Nutrición, Ejercicio físico, Obesidad, Ecología, Utilización de servicios, Cobertura, Coste, Personal sanitario, Atención sociosanitaria, Personas mayores, Cuidados de larga duración, Personas mayores, Demencia, Enfermos terminales, Datos epidemiológicos, Evolución, Panorama internacional
Salud, Factor de riesgo, Atención sanitaria, Acceso, Calidad de la atención, Salud pública, Características sistema, COVID, Efectos, Esperanza de vida, Mortalidad, Enfermedades crónicas, Salud mental, Drogodependencias, Alcohol, Tabaco, Nutrición, Ejercicio físico, Obesidad, Ecología, Utilización de servicios, Cobertura, Coste, Personal sanitario, Atención sociosanitaria, Personas mayores, Cuidados de larga duración, Personas mayores, Demencia, Enfermos terminales, Datos epidemiológicos, Evolución, Panorama internacional
Abstract:
La COVID-19 ha generado enormes costos humanos, sociales y económicos, y reveló las fragilidades subyacentes de muchos sistemas de salud para soportar el impacto de la crisis. La pandemia ha cobrado millones de vidas, y dejado a muchas más sufriendo problemas de salud como consecuencia directa o indirecta del virus. Ha ejercido una inmensa presión sobre los servicios de salud, que a menudo estaban ya sobrecargados antes de la crisis. La pandemia también ha demostrado que un gasto en salud eficaz es una inversión, no un costo que hay que contener: los sistemas de salud más fuertes y resilientes protegen tanto a las poblaciones como a las economías.<br><br>Al mismo tiempo, el gasto adicional en salud y la deuda relacionada con la COVID-19, tendrán un peso muy considerable en los presupuestos, y requerirán de un detallado examen para maximizar la rentabilidad. El gasto en salud sigue concentrándose en forma predominante en la atención curativa, más que en la prevención de enfermedades y promoción de la salud, y el gasto en hospitales es mucho más alto que en atención primaria.<br><br>En el futuro es imperativo reforzar la resistencia y preparación de los sistemas sanitarios. Existen signos alentadores que apuntan a la posibilidad de un cambio sistémico, con avances en la salud digital y una mejor atención integral.
La COVID-19 ha generado enormes costos humanos, sociales y económicos, y reveló las fragilidades subyacentes de muchos sistemas de salud para soportar el impacto de la crisis. La pandemia ha cobrado millones de vidas, y dejado a muchas más sufriendo problemas de salud como consecuencia directa o indirecta del virus. Ha ejercido una inmensa presión sobre los servicios de salud, que a menudo estaban ya sobrecargados antes de la crisis. La pandemia también ha demostrado que un gasto en salud eficaz es una inversión, no un costo que hay que contener: los sistemas de salud más fuertes y resilientes protegen tanto a las poblaciones como a las economías.<br><br>Al mismo tiempo, el gasto adicional en salud y la deuda relacionada con la COVID-19, tendrán un peso muy considerable en los presupuestos, y requerirán de un detallado examen para maximizar la rentabilidad. El gasto en salud sigue concentrándose en forma predominante en la atención curativa, más que en la prevención de enfermedades y promoción de la salud, y el gasto en hospitales es mucho más alto que en atención primaria.<br><br>En el futuro es imperativo reforzar la resistencia y preparación de los sistemas sanitarios. Existen signos alentadores que apuntan a la posibilidad de un cambio sistémico, con avances en la salud digital y una mejor atención integral.
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