Crecer saludable(mente). Un análisis sobre la salud mental y el suicidio en la infancia y la adolescencia
Saved in:
Aumaitre, A., et al., Crecer saludable(mente). Un análisis sobre la salud mental y el suicidio en la infancia y la adolescencia. Madrid, Save the Children España, 2021, 76 p.
Ref.
569843
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Infancia, Adolescentes, COVID, Efectos, Factor de riesgo, Salud mental, Trastornos psiquiátricos, Trastornos psicológicos, Trastornos de la conducta, Atención psiquiátrica, Acceso, Barreras, Drogodependencias, Malos tratos, Violencia, Nuevas tecnologías, Suicidio, Mortalidad, Detección, Prevención, Datos estadísticos, Evolución, Recomendaciones, Buenas prácticas, Encuestas, España, Europa
Infancia, Adolescentes, COVID, Efectos, Factor de riesgo, Salud mental, Trastornos psiquiátricos, Trastornos psicológicos, Trastornos de la conducta, Atención psiquiátrica, Acceso, Barreras, Drogodependencias, Malos tratos, Violencia, Nuevas tecnologías, Suicidio, Mortalidad, Detección, Prevención, Datos estadísticos, Evolución, Recomendaciones, Buenas prácticas, Encuestas, España, Europa
Abstract:
La pandemia de la COVID-19 ha puesto sobre la mesa uno de los problemas más importantes a los que nos enfrentamos como sociedad: la salud mental de nuestros ciudadanos y ciudadanas, y especialmente de aquellos que deberíamos proteger más: niños, niñas y adolescentes. Las duras medidas de confinamiento, aislamiento y prevención, unas perspectivas laborales y económicas cada vez más inciertas y el miedo a un virus mundial han disparado todas las alarmas, tanto en hospitales y centros escolares como en familias, sobre el estado de la salud mental de niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, la ansiedad, la depresión, los trastornos alimentarios o las tentativas de suicidio no las ha traído la COVID-19. Ya en 2015 la salud mental fue incluida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), teniendo en cuenta las circunstancias sociales y económicas que la determinan.
La pandemia de la COVID-19 ha puesto sobre la mesa uno de los problemas más importantes a los que nos enfrentamos como sociedad: la salud mental de nuestros ciudadanos y ciudadanas, y especialmente de aquellos que deberíamos proteger más: niños, niñas y adolescentes. Las duras medidas de confinamiento, aislamiento y prevención, unas perspectivas laborales y económicas cada vez más inciertas y el miedo a un virus mundial han disparado todas las alarmas, tanto en hospitales y centros escolares como en familias, sobre el estado de la salud mental de niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, la ansiedad, la depresión, los trastornos alimentarios o las tentativas de suicidio no las ha traído la COVID-19. Ya en 2015 la salud mental fue incluida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), teniendo en cuenta las circunstancias sociales y económicas que la determinan.