Mientras 3,3 millones de españoles sufren carencias materiales graves, solamente 900.000 han recibido ayudas de emergencia social de las entidades localdes, exiguas y atrapadas en la burocracia

Tallennettuna:
Mientras 3,3 millones de españoles sufren carencias materiales graves, solamente 900.000 han recibido ayudas de emergencia social de las entidades localdes, exiguas y atrapadas en la burocracia. Serie: Nota de Prensa, Madrid, Asociación Estatal de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales, 2021, 10 p.
Ref. 566611
Sijainti: SIIS Archivo
Palabras clave:
Pobreza, Exclusión social, Necesidades, Emergencia social, Prestaciones económicas, Renta de garantía de ingresos, Acceso, Políticas públicas, Burocracia, Reforma, Gasto social, Datos estadísticos, Distribución geográfica, España, Autonomías
Abstrakti:
En la gran crisis social que vive nuestro país es imprescindible ayudar a las familias que peor lo están pasando, para que puedan cubrir, al menos, sus necesidades más básicas. Según el INE, 3.309.566 personas sufren actualmente en España graves carencias materiales, con los indicadores europeos (Tasa AROPE) 12.481.792 de españoles se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social. 4.680.672 de españoles viven en hogares sin empleo o con baja intensidad en el empleo (los miembros en edad de trabajar lo hicieron menos del 20% de su capacidad de trabajo). 9.928.699 de españoles viven en riesgo de pobreza (con ingresos por debajo del 60% de la renta mediana disponible, 9.009 €/año para hogares de una sola persona).<br><br>El Ingreso Mínimo Vital (IMI) y las ayudas de emergencia social que ofrecen las entidades locales, fundamentalmente ayuntamientos, son los recursos que tienen estas familias para cubrir estas necesidades tan básicas.<br><br>Ya hemos denunciado reiteradamente el entramado burocrático, innecesario y cruel, que dificulta a cientos de miles de familiar que lo necesitarían, percibir el IMI, de manera que sólo llega a 260.000 hogares en los que viven más de 680.000 personas, frente a los 850.000 hogares que el propio Ministerio consideraba como potenciales perceptores.