Visibilización del rol del trabajador social en los servicios sociales de base o primer nivel. En: Investigación, práctica y trabajo social
Saved in:
Cuadra, L., et al., Visibilización del rol del trabajador social en los servicios sociales de base o primer nivel. En: Investigación, práctica y trabajo social. Logroño, Universidad de La Rioja, 2020, p. 135-153.
Ref.
557510
Sted:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Trabajo social, Trabajador social, Servicios sociales de base, Servicios sociales comunitarios, Actividades profesionales, Intervención social, Ficha social, Registro, Centros de servicios sociales, Tiempo, Actitudes sociales, Etiquetamiento, Relación profesional cliente, Modelos, Barreras, Carga profesionales, Características usuario, Recomendaciones, Estadísticas de servicios, Estudio cualitativo, Ayuntamientos, España, La Rioja
Trabajo social, Trabajador social, Servicios sociales de base, Servicios sociales comunitarios, Actividades profesionales, Intervención social, Ficha social, Registro, Centros de servicios sociales, Tiempo, Actitudes sociales, Etiquetamiento, Relación profesional cliente, Modelos, Barreras, Carga profesionales, Características usuario, Recomendaciones, Estadísticas de servicios, Estudio cualitativo, Ayuntamientos, España, La Rioja
Abstract:
En el presente trabajo, se parte de la premisa de que la práctica profesional de la Trabajadora social se hace visible a través del dictamen técnico que sirve de instrumento documental, y que es exclusivo en su realización a la Trabajadora social, el Informe Social, tal y como recoge el Código Deontológico del Trabajador Social, del 9 de junio de 2012.<br><br> Por otro lado, los Centros de Servicios Sociales de primer nivel, sustentan el principal registro informático de datos, el cual, en conexión con los servicios sociales de segundo nivel, proporciona un mapa de gestión de recursos, perfil de usuario, demandas, valoraciones sobre la situación-problema, estados de la tramitación… Siendo, como es, común, permite establecer una comparativa del perfil de ciudadano, demanda y práctica profesional. <br><br>Así, los autores de este trabajo piensan que si bien se conoce la práctica profesional en aquellos casos en los que se derivan, se canalizan, se informa, solicitan recursos…, es decir, hacen uso de los recursos y prestaciones del Sistema Público de Servicios Sociales, y por los datos recogidos cuantitativamente en las bases informáticas; hay un gran desconocimiento hacia la práctica propia del Trabajo Social en el resto de los casos en los que no es necesario la emisión de Informes Sociales, y en los que su registro informático es muy limitado, siendo precisamente en éstas intervenciones, en las que la Trabajadora social tiene la sensación de invertir más tiempo y esfuerzo profesional. <br><br>Por tanto, se aprecia que existe una parte de la práctica diaria de la Trabajadora social que no se ve, que no se registra, que se desconoce que realiza, y que, aun sabiendo que existe, no se analiza ni se le da su reconocimiento.
En el presente trabajo, se parte de la premisa de que la práctica profesional de la Trabajadora social se hace visible a través del dictamen técnico que sirve de instrumento documental, y que es exclusivo en su realización a la Trabajadora social, el Informe Social, tal y como recoge el Código Deontológico del Trabajador Social, del 9 de junio de 2012.<br><br> Por otro lado, los Centros de Servicios Sociales de primer nivel, sustentan el principal registro informático de datos, el cual, en conexión con los servicios sociales de segundo nivel, proporciona un mapa de gestión de recursos, perfil de usuario, demandas, valoraciones sobre la situación-problema, estados de la tramitación… Siendo, como es, común, permite establecer una comparativa del perfil de ciudadano, demanda y práctica profesional. <br><br>Así, los autores de este trabajo piensan que si bien se conoce la práctica profesional en aquellos casos en los que se derivan, se canalizan, se informa, solicitan recursos…, es decir, hacen uso de los recursos y prestaciones del Sistema Público de Servicios Sociales, y por los datos recogidos cuantitativamente en las bases informáticas; hay un gran desconocimiento hacia la práctica propia del Trabajo Social en el resto de los casos en los que no es necesario la emisión de Informes Sociales, y en los que su registro informático es muy limitado, siendo precisamente en éstas intervenciones, en las que la Trabajadora social tiene la sensación de invertir más tiempo y esfuerzo profesional. <br><br>Por tanto, se aprecia que existe una parte de la práctica diaria de la Trabajadora social que no se ve, que no se registra, que se desconoce que realiza, y que, aun sabiendo que existe, no se analiza ni se le da su reconocimiento.